El rodaje de la nueva película de Tom Cruise dejará en Sevilla siete millones de euros
Ya se han comenzado a grabar algunas escenas de acción, aunque los protagonistas todavía no han llegado a la ciudad.
El equipo trabajará en la capital andaluza entre 16 y 20 días, en dos fases; la semana que viene se trasladará a Cádiz.
Cameron Díaz será la actriz femenina principal de 'Knight&Day'.
EFE /
Persecuciones con coches, motos y muchos disparos. En eso consistirán, básicamente, las escenas que el actor Tom Cruise rodará estos días en Sevilla, correspondientes a su próxima película, la comedia romántica de acción Knight&Day, en la que compartirá reparto con Cameron Díaz.
Se demostrará a Hollywood que en Europa se puede hacer este cine
El impacto económico que el filme tendrá en la capital andaluza será de más de 7 millones de euros, según confirmó este lunes la portavoz municipal y delegada de Cultura, Maribel Montaño. El rodaje supondrá, además, unas 10.000 pernoctaciones en hoteles de la ciudad.
Los cálculos de la productora indican que la película, que inicialmente se llamaba Wichita, será vista por 300 millones de espectadores en todo el mundo, por lo que la portavoz municipal valoró el "impacto publicitario" que el filme tendrá sobre Sevilla.
3.000 extras, 300 técnicos
Por otro lado, los comercios afectados al tener que cerrar sus puertas durante varias horas y varios días, han firmado ya un cuerdo por el que percibirán 7,5 euros por metro cuadrado de su establecimiento y por día. En Sevilla intervendrán hasta 3.000 extras, 300 técnicos y 250 auxiliares.
La semana próxima, el rodaje se trasladará a Cádiz, donde permanecerá una semana, mientras que en Sevilla se rodará entre 16 y 20 días, en dos fases, la primera de ocho días. El responsable de la producción en Sevilla, José Luis Escolar, ha señalado que "se demostrará a Hollywood que en Europa se puede hacer este cine".
Asimismo, aclaró que se ha elegido Sevilla para el rodaje por exigencias del guión, por la belleza de la ciudad y por la climatología, pero no porque sea barato. Aunque el rodaje comenzó el domingo, los responsables de producción no han podido concretar aún cuándo llegarán a España Tom Cruise y Cameron Díaz.
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MI CRITICA:
fui al cine con mi niño y mi chica a verla, tras un tiempo sin pisarlo y la verdad es que al niño le encantó, muy en la linea de la primera, me da la sensación que tarda en entrar en acción un poquito pero despues tiene como muchos mas efectos que la anterior, a mi ALI lo que mas le gustó es cuando los monos empiezan a luchar: patada,patada, tortazo, patada, tortazo, jejej le dio la risa. y a mi me ha gustado mucho como todos se ven en color y los mafiosos en blanco y negro
ENTRETENIDA y para pasar un buen rato de cine sin muchas pretensiones
SINOPSIS
Larry Daley (Ben Stiller) se ve obligado a decir adiós a todos sus amigos cuando deciden hacer el Museo de Ciencias Naturales más "interactivo" y sustituyen todas las figuras por hologramas. Sus amigos históricos son empaquetados y enviados a los archivos del Smithsonian en Washington, D.C., el museo más grande del mundo. No han pasado ni 24 horas cuando Larry recibe una llamada de Jedediah, el cowboy en miniatura, y descubre que la tabla de Ahkmenrah ha sido extraviada y esto ha hecho que el Smithsonian cobre vida. Para salvar a sus amigos, Larry tendrá que viajar a Washington, D.C. y luchar contra Kahmunrah, Al Capone, Iván el Terrible y Napoleón, que han planeado un complot para apoderarse del museo, y después del mundo.
Dirección: Shawn Levy.
País: USA.
Año: 2009.
Duración: 105 min.
Género: Comedia, familiar.
Interpretación: Ben Stiller (Larry Daley), Amy Adams (Amelia Earthart), Owen Wilson (Jedediah), Hank Azaria (Kahmunrah), Christopher Guest (Iván el Terrible), Ricky Gervais (Dr. McPhee), Alain Chabat (Napoleón), Robin Williams (Teddy Roosevelt), Steve Coogan (Octavio), Bill Hader (general Custer), Jon Bernthal (Al Capone).
Guión: Robert Ben Garant y Thomas Lennon.
Producción: Shawn Levy, Chris Columbus y Michael Barnathan.
Música: Alan Silvestri.
Fotografía: John Schwartzman.
Montaje: Don Zimmerman y Dean Zimmerman.
Diseño de producción: Claude Paré.
Vestuario: Marlene Stewart.
Estreno en USA: 22 Mayo 2009.
Estreno en España: 22 Mayo 2009.
CÓMO SE HIZO "NOCHE EN EL MUSEO 2"
Notas de producción © 2009 Hispano Foxfilm
1. El proyecto
La película "Noche en el Museo" planteó una pregunta candente que a todos los que han visitado uno les ha venido a la cabeza: ¿Qué les sucede a todas las piezas del museo cuando se apagan las luces y los visitantes se van a casa? La deliciosamente imaginativa respuesta dio vida a una tropa de personajes irreverentemente divertidos, simpáticos e inteligentes sacados directamente de la historia, incorporándolos a una aventura en la que intervenían hombres de Neandertal, vaqueros, presidentes de los EE.UU., dinosaurios e ídolos de la Isla de Pascua. Todos se unieron a un guarda nocturno que fue capaz de triunfar por primera vez en su vida después de haber descubierto el poder del conocimiento y el placer de la amistad inesperada. Pero, ¿cuál podría ser el siguiente paso de Larry Daley? Los realizadores de Noche en el Museo sabían que si Larry iba a emprender otra asombrosa odisea, ésta tenía que ser un tinglado de primera –en cuanto a tamaño, aventuras y lo que Larry se jugaría. ¿Cómo lograr algo de proporciones aún más ciclópeas que el Museo de Historia Natural de Nueva York? ¿Dónde podría hallarse un museo aún más grande, rebosante de una colección de piezas incluso más pasmosa –desde criaturas prehistóricas hasta cohetes de la Era del Espacio, pasando por obras de arte medievales- y donde las posibilidades de emociones, situaciones cómicas y la prueba definitiva de la lealtad y el valor de Larry superaran todo lo conocido si todo cobrase vida repentinamente? Sólo había una respuesta. Y condujo directamente a la capital de los Estados Unidos y al único museo financiado por nosotros, los contribuyentes: la magnífica Institución Smithsonian. “Queríamos que todo cuanto hicimos en la primera película fuera no sólo mayor sino mejor en la segunda”, explica el director Shawn Levy, que repite en el puesto. “Queríamos que la odisea de Larry resultara aún más cautivadora, que le ayudase a encontrar el camino que le devolviera a lo mejor de su personalidad, de lo que tuvo un atisbo en Noche en el Museo. Ben Stiller y yo siempre estuvimos de acuerdo en que no habría más entregas de este relato a no ser que tuviéramos un excelente nuevo argumento –de modo que cuando surgió la idea de trasladar a Larry y a sus amigos al Smithsonian, sabíamos que habíamos dado con lo que queríamos. La idea no podía habernos entusiasmado más”.
El Smithsonian incrementó la escala de la producción, siendo la suya propia tan maravillosamente enorme. Considerado un faro de la cultura, la educación y la exploración en todo el mundo, el Smithsonian fue fundado en 1846 con un misterioso legado de medio millón de dólares donados por el científico británico James Smithson, quien, aunque nunca pisó los Estados Unidos, quiso que el país dispusiera de un lugar especial dedicado al “aumento y la difusión del conocimiento”. Más de ciento cincuenta años después, la Institución Smithsonian es uno de los ejes de nuestra capital nacional, el complejo museístico más grande del planeta y un depósito de todo: huesos antiguos, documentos históricos fundamentales de los EE.UU. y artefactos culturales como la silla de Archie Bunker. Cada año, unos veinticinco millones de visitantes se sienten deslumbrados y entusiasmados por todo cuanto se encuentra en su interior, desde los imponentes cuadros de la Galería Nacional a los aviones clásicos del Museo Nacional del Aire y el Espacio.
Para los realizadores, la misma idea de utilizar el Smithsonian no sólo como telón de fondo sino también como el mismo núcleo de una gran aventura cómica, fue como soltar en una pastelería a un grupo de niños con un hambre canina. Reavivó la pasión colectiva de todo el equipo original, incluidos los guionistas Thomas Lennon y Robert Ben Garant, que adaptaron una obra favorita de la literatura infantil, original de Milan Trenc, infundiéndole su propio y brioso sentido del humor para crear la primera Noche en el Museo.
Por lo que respectaba a Lennon y Garant, cuanto más grande fuera el museo, mayores serían las oportunidades de que se produjeran encuentros mágicos y combates sorpresa, y de que la narración resultara irresistible. “A diferencia del Museo de Historia Natural, todo el cual está bajo el mismo techo, el Smithsonian se extiende a lo largo del todo el Bulevar Nacional”, reflexiona Garant. “Nos enfrentamos al extraordinario reto de resolver el problema de cómo contar una historia que se desarrollara en todo el complejo sin que resultase una persecución sin pausa”.
Al cabo, la pareja de guionistas limitó el grueso de la acción del relato a unas pocas de las zonas más atrayentes del complejo museístico del Smithsonian: El Museo del Aire y del Espacio (el más visitado del mundo), el Castillo Smithsonian y el Monumento a Lincoln.
Pero, ¿qué es lo que podría hacer que Larry, neoyorquino hasta la médula, viajase hasta el Distrito de Columbia? La última vez que Lennon y Garant habían visto a Larry, éste se hallaba satisfecho de haber logrado, por fin, ser algo importante en la vida –un guarda nocturno con un conocimiento del Museo de Historia Natural que superaba cuanto cualquiera pudiese imaginar. Pero cuando se plantearon qué podría haberle ocurrido desde entonces, imaginaron que habría aspirado a lograr un éxito mayor. Larry, que es el inventor que está detrás de Daley Devices, se encuentra ahora más perdido que nunca, habiendo buscado fama y dinero a la vez que habiendo dejado atrás la amistad, la diversión y una meta en la vida. Del mismo modo, las piezas que abandonó en el museo también han sufrido un revés en su fortuna. Anteriormente adorados por niños de todo el mundo, han caído en desgracia en esta época de hologramas de alta tecnología, y, según descubre Larry, ahora están encajonados para ser enviados y almacenados en los recovecos más hondos de los depósitos del Smithsonian.
Esta situación fue el punto de partida del argumento. A continuación, los dos escribidores dejaron que el mismo Smithsonian, por el que vagaron día tras día, sala tras sala, como turistas obsesionados con los detalles, fuera el inspirador de la acción. Lennon observa que “cuando escribimos Noche en el Museo, todo en lo que pensábamos era en escribir una película divertida y rebosante de acción que gustase a todo el mundo. Ése fue precisamente nuestro enfoque sobre cómo utilizar el Smithsonian como escenario”.
Algunos de los temas más populares del Smithsonian despertaron la imaginación de los autores, llevándolos en una dirección completamente nueva. El tributo que el Museo del Aire y del Espacio rinde a la aventurera aviadora Amelia Earhart, y el avión Lockheed Vega de color rojo cereza (en el que atravesó el Atlántico rompiendo records) transportaron a los guionistas –y posteriormente a Larry- a un idilio imprevisto. Cuando la estatua de Amelia cobra vida, se convierte no sólo en la espabilada compañera de Larry sino también en el inesperado complemento romántico que le permite volver a apreciar el lado divertido de las cosas. “Desde el mismo momento en que vimos la exhibición de Amelia Earhart en el Museo del Aire y el Espacio, supimos que sería el personaje femenino que ayudaría a Larry a reencontrar su rumbo, literal y metafóricamente”, afirma Lennon.
Garant y Lennon se divirtieron de lo lindo con las arrolladoras bromas de Amelia, marcadas por una añeja afición a expresiones con chispa, salpicadas de expresiones como “soberbio”, “zarandajas” y “date el bote”. “Imaginamos que hablaría de forma parecida a la de Katharine Hepburn en una película de Howard Hawks”, explica Garant. “Fue muy divertido escribir diálogos de esa clase sacados de las grandes películas de la época”.
Amelia se convierte en seguida en el eje del relato, causando, en una única e inolvidable noche, un gran impacto en la futura dirección de la vida de Larry, aunque, por desgracia, la noche que tanto los aproxima no puede durar eternamente. El director/productor Shawn Levy observa: “Al desarrollar el nuevo argumento, creo que sacamos muchos de los rasgos que le encantaron al público en la primera película- es divertida, afectuosa y llena de espectáculo. Pero no nos detuvimos en ello, sino que buscamos algo nuevo. Esta vez no se trata sólo de un individuo que huye de las piezas que han cobrado vida. Es algo emocionalmente más interesante porque la historia de amor de Larry y Amelia se convierte en el núcleo de la película. Nuestro objetivo era que la secuela fuese más pasmosa y aventurera, pero también ahondar en los temas y las relaciones, y este guión lo consigue. Amelia es una auténtica fiera y ella y Larry viven un idilio tan maravilloso como agridulce porque saben que, al llegar el día, ella volverá a ser de cera”.
No menos divertida para los realizadores fue la oportunidad de reunir a algunas de las mentes más grandes y a varios de los aventureros más valientes. “Es asombroso lograr que los Aviadores de Tuskegee, de tanta importancia en la historia norteamericana, tengan la ocasión de agradecer a Amelia Earhart que despejara el camino permitiendo derribar las barreras de los prejuicios en la aviación”, afirma Levy. “Estas conversaciones nunca habrían tenido lugar en la vida real pero encierran grandes posibilidades cómicas amén de un poco de inspiración histórica”.
Larry necesita sin duda un socio que tenga un cierto dominio de la navegación cuando se encuentra en un mundo en el que cualquier cosa –y cualquiera- puede cobrar vida, y lo hace, cada vez que dobla una esquina. Claro que Larry ha visto andar a las estatuas y moverse a los modelos, pero nunca se ha encontrado dentro de la acción de algunos de los cuadros y fotografías más famosos del mundo. “El nuevo elemento, consistente en que el arte cobre vida en la galería, fue especialmente emocionante para mí como aficionado al arte”, asegura Levy. “Tenemos todo; desde el paisaje de tierras de labranza propio del Gótico Norteamericano, los ‘Halcones de la Noche’ de Edward Hopper, y la foto del Día de la Victoria sobre el Japón de [Alfred] Eisenstaedt. Fue emocionante abandonar el mundo real y adentrarse en estos mundos virtuales, en el interior de algunas de mis obras de arte favoritas. También hacemos que adquieran vida esculturas famosas, como ‘El Pensador’ de Rodin, una bailarina de Degas y otras muchas criaturas, incluido un enorme cefalópodo”.
Estimulados por las nuevas piezas de Washington, conocemos a muchos personajes nuevos, a los que se incorporan nuestros favoritos de la primera película, en su ‘Batalla por el Smithsonian’. Destaca entre todos el villano más nefando con el que Larry se ha tropezado en su vida: el faraón egipcio revivido Kahmunrah (Hank Azaria), el hermano más pequeño, y más mezquino, del Ahkmenrah de la primera película. El diabólico faraón pretende convertir el Smithsonian en el lugar en el que su Ejército del Mundo de los Muertos se apodere del mundo, reclutando a su propio y plurigeneracional “eje del mal” para que ponga sitio al museo. Los malhechores cuyo concurso obtiene incluyen a Iván el Terrible, el tristemente célebre zar ruso que se cree terriblemente incomprendido; el genio militar francés Napoleón Bonaparte, que sigue padeciendo por culpa de una ligera cuestión de altura; y un juvenil gángster americano con gran inclinación a darle gusto al gatillo, llamado Al Capone.
Otra reciente incorporación que desempeña un papel clave es el general Custer, el malhadado jefe militar de la Guerra del Secesión. Derrotado en la batalla de Little Big Horn, aparentemente ha sido víctima desde entonces de su escasa autoestima. “Elegimos a Custer porque sabíamos que queríamos contar con el anti-Teddy Roosevelt”, afirma Lennon, “alguien que dio unos malísimos consejos y que, a pesar de sus excelentes intenciones, ¡no ayudó lo más mínimo!”
Pudiendo jugar con tan carismáticos hombres de acción y con las salas del Smithsonian, Garant, Lennon y Levy se sintieron libres para imaginar números más alocados y audaces. “Con todas las ideas que salen del Smithsonian, no es posible conseguir una diversión mucho mayor”, asegura Levy. “Tenemos el Museo del Aire y del Espacio, en el que cada aeroplano, cada modelo y cada cohete cobra vida y quiere salir pitando del museo. Tenemos una secuencia de persecución dentro de una fotografía. Tenemos una escena en la que Amelia Earhart roba el aeroplano de los hermanos Wright, se escapa del Museo del Aire y del Espacio y realiza un aterrizaje forzoso en el Castillo Smithsonian. Y luego, tenemos la batalla campal, que es el combate culminante por el Smithsonian, en el que todos los personajes que conocemos y a los que adoramos –nuestro ejército de los buenos, formado por Larry, Amelia, Atila, el rey de los hunos, Sacajawea, el Pensador, Venus, el general Custer y los aviadores de Tuskegee- se enfrentan a Kahmunrah, Iván, Napoleón, Capone y el ejército de los desalmados en una épica batalla decisiva”.
Levy concluye con estas palabras: “Este era el tipo de argumento que tanto Ben como yo teníamos en mente cuando hablábamos de a dónde iríamos después con Larry Daley. Estaba lleno de comedia inteligente y perspicaz; de acción escandalosa y de mucho corazón –y luego conseguimos a un excepcional reparto que estuviera a la altura. Desde el primer día, a Ben y a mí nos unía la misma ansia devoradora de unir a los mejores actores y a los mejores técnicos para contar el relato. Si además de Ben uno cuenta no sólo con Amy Adams sino también con gente como Owen Wilson, Robin Williams, Hank Azaria, Christopher Guest, Bill Hader y Ricky Gervais, -todos ellos brillantes improvisadores, excelentes escritores cómicos por méritos propios, todos los cuales saben cómo adentrarse en lo desconocido de forma sorprendente- la calidad artística del elenco que se pone delante de la cámara es tan grande como la creatividad que impera en el equipo técnico, y eso es lo que convierte a esta película en algo tan especial”.
2. Los personajes
En la primera Noche en el Museo, Ben Stiller daba vida a un guarda cuyo nuevo empleo en el Museo de Historia Natural le fuerza a descubrir sus verdaderas posibilidades cuando trata de sobrevivir a una noche en la que cada pieza del museo cobra vida. . . y quiere cobrarlo a él como pieza. En NOCHE EN EL MUSEO 2 encontramos a Larry en una situación completamente nueva. Ha alcanzado el éxito. Como inventor de material para publirreportajes, ha logrado la fortuna e incluso su pizca de fama, aunque parece haber perdido algo esencial que no es del todo capaz de señalar. Mas tan pronto como se ve envuelto en esta nueva aventura en el Smithsonian, que le cambiará la vida, recuerda la importancia de la amistad y cuán maravilloso puede ser seguir las ideas más descabelladas. Shawn Levy sabía que la credibilidad de la segunda aventura de Larry dependería nuevamente de Stiller. Después de haber dirigido e interpretado una de los éxitos cómicos para menores acompañados más aclamadas de 2008, Tropic Thunder: Una Guerra Muy Perra, a Stiller le entusiasmó regresar al mundo, más inocente, del museo. “A Ben y a mí nos arrojaron a la primera película cuando apenas nos conocíamos”, dice Shawn Levy, “pero ahora nos sentimos muy cómodos y confiados –lo que nos da más libertad. Teníamos la sensación de que nos estábamos metiendo en algo todavía mayor para los dos. Y Ben tiene una mente cómica brillantemente rápida que uno sabe que va a crear todo tipo de momentos impagables”. Para Stiller, la oportunidad de volver a encarnar el papel de Larry dentro del Smithsonian era una fantasía infantil hecha realidad. “El Smithsonian fue siempre mi museo favorito”, asegura. “Siempre recordaré las veces que lo visitaba siendo niño porque allí tenían al U.S.S. Enterprise, la nave de Star Trek”. Pero en esta ocasión Larry encuentra que las posibilidades de éxito son menores, cuando tiene que combatir para liberar a sus amigos de los peligros de un antiquísimo mal. “Esta vez, a Larry no le sorprende que las piezas cobren vida porque sabe qué es lo que hay que esperar”, observa Stiller. “Luego ya conoce la forma de enfrentarse a estos extraños personajes y criaturas que surgen de la nada”.
En la nueva aventura de Larry había otro gran atractivo para Stiller: una relación amorosa con una de las mujeres más atractivas y misteriosas de la historia, Amelia Earhart. “La primera película resultaba un tanto solitaria porque era Larry enfrentado a las piezas del museo”, dice Stiller. “Pero ahora Larry tiene alguien con quien recorrer el Smithsonian y eso resultaba mucho más divertido”.
Lo único que Stiller no deseaba era reunirse con los monos capuchinos que resultaron tan molestos –y que pusieron en peligro su nariz- en la primera película. “Los monos han vuelto pero eso ni siquiera me medio entusiasmaba porque guardo memorias traumáticas de la primera experiencia”, bromea Stiller. “Pero supongo que es parecido a dar a luz en el sentido de que, como la parturienta, uno se olvida del dolor y vuelve a repetirlo. He de decir que Crystal es un verdadero profesional pero no sabe cómo ‘fingir’ un puñetazo”.
Lo que realmente movió a Stiller a repetir la experiencia fue el espíritu de la empresa en su conjunto –y la inspiración que podría salir de ella. “Para mí, fue una grata noticia saber que la primera película despertó en más gente las ganas de acudir a los museos. Es muy agradable oír que los niños se emocionan con los museos en una época en la que hay tantas otras distracciones”, asegura.
Pocas mujeres simbolizan el espíritu de aventura sin límites mejor que Amelia Earhart, la pionera de la aviación que cambió la historia son sus vuelos en solitario que destrozaron estereotipos y afectaron a generaciones enteras de mujeres. Tan famosa por su cacumen, su ingenio y su feroz independencia como lo fue por su temeraria habilidad a los mandos, Amelia llegó a ser conocida como “Lady Lindy” después de convertirse en la primera mujer piloto que cruzó el Atlántico. Se hallaba en la cumbre de su popularidad cuando desapareció sobre el Pacífico en 1937 –pero ha continuado siendo una heroína adorada en todo el mundo. . . y dentro del Smithsonian.
Amelia llegará a significar aún más para Larry cuando aterriza por sorpresa en su corazón durante su asombrosa noche en el Smithsonian. Para encarnar a Amelia por todo lo alto, Shawn Levy sabía que necesitaba una actriz con una dotación extra de carisma y clase, algo que encontró de sobra en Amy Adams, la joven y popular estrella que recibió su segunda candidatura a un Premio de la Academia® por La Duda, de John Patrick Shanley.
“Amy aporta mucho ingenio y un verdadero sentido vital al papel de Amelia Earhart”, dice Levy. “Es uno de los personajes femeninos más impasibles y fuertes que he visto en una película desde hace muchísimo tiempo”. A lo que Ben Stiller añade: “También aporta a la película gran hermosura”.
Dicho lisa y llanamente, Adams no pudo resistir la oportunidad de recrear alegremente a tan histórica heroína. “Amelia Earhart es una verdadera inspiración por su audacia y su fortaleza. Es el complemento ideal para Larry, porque le obliga a recordar quién es verdaderamente, a ver qué es lo realmente importante para él y a no dejar nunca que las oportunidades pasen de largo”, explica. “Me encantó investigar el personaje de Amelia, ¡pero esto no es en absoluto una película biográfica! Yo interpreto a una especie de versión emperejilada de Amelia, haciendo hincapié en sus cualidades más en onda”.
Prosigue la actriz: “La mayoría de las personas recuerdan a Amelia como la aviadora que desapareció trágicamente sobre el Pacífico, pero ella es mucho más. En una época en la que la gente necesitaba algo en lo que creer, se convirtió en la esperanza de la nación. Representaba un formidable optimismo y de esa forma tuvo un gran efecto sobre la gente –y ahora repite actuación con Larry”.
En efecto, Amelia implora constantemente a Larry que encuentre su arranque. ¿Y qué es ese misterioso arranque? Adams lo define como “el valor de ir hacia adelante con total convicción –pase lo que pase”.
Entretanto, Amelia tiene sus propios motivos para querer formar parte de la peligrosa misión de Larry para liberar a sus amigos del museo. “Quiere aprovechar la oportunidad de correr una aventura y vivir al máximo esta única noche de que dispone”, explica Adams.
Aun así, Adams tuvo que armarse de valor para las escenas en las que Amelia hace lo que mejor sabe hacer –salir volando en aviones clásicos del Museo del Aire y del Espacio. “Resulta irónico pero tengo miedo a volar”, dice Adams riéndose. “Pero me divertí mucho en la escena en la que tenemos que andar por el ala de la Máquina Voladora de los hermanos Wright. Quizá no sea físicamente tan audaz como Amelia Earhart pero tampoco me da miedo correr riesgos en la vida”.
Al igual que Amelia Earhart aprovecha hasta el último minuto de emoción y euforia de su única noche de vida, Adams sacó el máximo partido de lo que asegura que fue una producción extremadamente alegre. “En esta película me desmadré como nunca”, afirma. “Moví el esqueleto a lo loco, bailé con una bailarina de Degas, tuve que imaginarme a Abraham Lincoln vuelto a la vida. Tuve que trabajar con un increíble reparto. No podía haber sido más fantástico”.
El gran follón del Smithsonian comienza cuando el pergamino mágico que devuelve la vida a las piezas del museo despierta a Kahmunrah, el arrogante, engreído y amargado hermano de Akhmenrah, el faraón del que Larry se hizo amigo en el Museo de Historia Natural de Nueva York. Después de un sueño de tres mil años, Kahmunrah, al que no le llegan las vendas al cuerpo, se dispone ahora a hacer realidad el sueño que acarició durante tanto tiempo: abrir las Puertas del Mundo de los Muertos y dar rienda suelta a los ejércitos que en él se hallan –incluso si tiene que hacerlo luciendo lo que algún ignorante considera… una falda.
Para encarnar a Kahmunrah, Shawn Levy eligió Hank Azaria, el galardonado actor cuyo extraordinario talento le permite transformarse en un amplio elenco de personajes en el teatro, la televisión y el cine, así como interpretar un divertido repertorio de voces para éxitos del género de animación como Los Simpson. Esta película es la cuarta ocasión en la que Azaria ha compartido cartel con Ben Stiller, después de haber intervenido a su lado en Y Entonces Llegó Ella, Cuestión de Pelotas y Hombres Misteriosos. Esto es lo que Stiller opina de la elección: “Hank es básicamente capaz de hacer cualquier cosa con las voces y las caracterizaciones; y con Kahmunrah, halló el equilibrio perfecto entre interpretar a un perverso villano y ser, además, francamente divertido”.
Azaria describe resumidamente a su personaje como “el tío al que uno no quisiera haber despertado jamás, un infame medio fósil decidido a dominar el mundo. Le negaron el trono y, ahora, nada podría alegrarle más que tener una segunda oportunidad para intimidar a todos porque las cosas no le fueron muy bien en su vida anterior”.
Prosigue: “Es muy divertido interpretarlo por ser tan malo y tan perverso, y porque se pasa el día haciendo declaraciones solemnes. Habla de forma parecida a la de Boris Karloff, se esfuerza horrores para meter miedo pero en el mundo moderno el resultado es más parecido a algo cómico. El truco consistía en ser a la vez amenazante y ridículo”.
Engalanado con un espléndido conjunto de “rey del mundo”, que incluía una enorme prenda de cabeza que casi hizo caer a Azaria, una enjoyada gola y la infame túnica de Kahmunrah (¡que no es una falda!), Azaria disfrutó tratando de mantener fuera de su camino al Larry Daley interpretado por Ben Stiller. “Yo trataba realmente de hacer reír a Ben durante las tomas”, explica Azaria, “porque sabía que podía llegar a él; lo estaba haciendo bastante bien. Ben es un tipo divertidísimo y parte del gran encanto que tiene esta película consiste en verle reaccionar a medida que estas figuras históricas cobran vida de formas tan desternillantes”.
En su intento por hacerse con el control del Smithsonian y, al cabo, con el de todo el mundo libre, Kahmunrah recluta a un trío de elementos aterradores sacados de las piezas del museo –a saber, Iván el Terrible, Napoleón Bonaparte y Al Capone. Por problemáticos que estos tres hombres hubieran resultado para el mundo, Shawn Levy quería devolverlos a la vida haciendo un hincapié más cómico sobre sus defectos y flaquezas, y así fue cómo dio los papeles a tres cómicos de gran talento. Estos personajes pudieron haber representado en el pasado la maldad sin paliativos, pero después de haber estado años inmóviles como estatuas, cuadros y fotografías, su crueldad está un poco oxidada.
Christopher Guest se encarga de Iván el Terrible, quien jura que su nombre ha sido malinterpretado. El antiguo componente del reparto de “Saturday Night Live” y estrella de This is Spinal Tap, ha llegado a ser conocido como el maestro de lo que se ha denominado “burlomental”, o documental satírico, después de haber escrito, dirigido y protagonizado comedias tan aplaudidas como El Experto, Best in Show, Un Poderoso Viento y For Your Consideration. Ha dado vida a toda clase de personajes fuera de lo común, pero sin duda a nadie como Iván, al que molesta su fama de tirano.
“Era un tipo verdaderamente desagradable”, observa Guest, “aunque yo lo interpreto cómicamente, como un ruso descomunal y psicóticamente trastornado que le grita a la gente. Es distinto a cualquier papel que haya interpretado antes, pero eso es lo que resultaba tan divertido: formar este cuarteto de megalómanos con Capone, Napoleón y Kahmunrah”.
Hank Azaria asegura que, para provocar una carcajada, Guest era casi infalible. “Su acento resulta en cierta medida muy preciso, extremadamente aterrador y casi totalmente ridículo al mismo tiempo”, dice Azaria. “He echado a perder muchas tomas riéndome con él”.
De dar vida a una versión igualmente cómica del supuestamente canijo Napoleón se encarga el recién llegado a Hollywood Alain Chabat, una de las estrellas cómicas más aclamadas de Francia y apreciado guionista, director y productor en su tierra natal. “Alain es una gran estrella en Francia pero llegó a Los Ángeles y luchó en serio por conseguir el papel”, recuerda Levy. “Era una gran oportunidad hacer que a Napoleón lo interpretara un verdadero francés”.
Chabat logró su objetivo burlándose de su legendario compatriota, que, como emperador de los franceses, tenía tan gran complejo de inferioridad que se transformó en uno de los conquistadores europeos más hambrientos de poder. “Interpreto a Napoleón como a un hombre bajito, de muy mal genio y muy gritón”, dice Chabat, riéndose, “con un enorme tricornio y algunos problemas de altura. Básicamente, a estos tres malvados les sobra ego y tienen postura por arrobas”.
Chabat se admiraba al ver cómo la producción iba desarrollándose. “El guión era increíble; son tantas las cosas que suceden en cada hoja, con una escena divertida detrás de otra”, afirma. “Después, ver cómo iba creciendo la película cuando comenzamos el rodaje fue asombroso. Con estos enormes decorados, con personajes fantásticos y con grandes actores cómicos, seguido todo ello de efectos especiales –como ustedes dicen, todo un tinglado de primera. Shawn Levy tenía un asombrosa energía y continuamente nuevas ideas. Es un hombre fabuloso, ¡pero no creo que haya dormido jamás!”
Completando el trío tenemos a Jon Bernthal, una joven estrella en rápido ascenso que debe su fama a la comedia de situación, candidata al Emmy®, “The Class”. En el infame papel de Al Capone, el jefe del hampa de Chicago, Bernthal sale de una fotografía soltando más bravatas y usando un lenguaje más cáustico que los que es capaz de mantener.
“A Ben y a mí nos encantó la prueba de Jon”, asegura Levy. “Tiene muy buenas vibraciones, un rostro excelente y mezcla en la justa medida la agresividad y la comedia”.
Aunque ha habido muchos retratos cinematográficos del icónico Capone, Bernthal se vio a sí mismo como empezando de cero. “Ésta es una historia completamente distinta y yo quería de verdad hallar el lado cómico de Al”, explica. “Quise explotar la idea de que Al es extremadamente intenso y se toma demasiado en serio a sí mismo. También, a diferencia de la mayoría de los personajes de la película, Al Capone no es originariamente una estatua ni una escultura del museo, sino una fotografía, por lo que le hice que mantuviera en sus movimientos una cierta pose”.
A Bernthal le agradó especialmente pasar a formar parte de un conjunto de malos redomados. “Lo mejor de participar en esta película fue, sin duda, la gente con la que trabajé”, dice a modo de resumen. “Shawn y Ben son unos artista increíbles. Christopher Guest y Hank Azaria son dos de mis actores favoritos de siempre y Alain Chabat es un genio que yo no conocía. Y luego, además del material realmente divertido, tenemos un argumento que despertaría la imaginación de cualquiera. Para mí, esta película fue un sueño hecho realidad”.
Otro nuevo amigo que hace Larry Daley en el Smithsonian es un hombre que sigue siendo conocido por su mayor fracaso: el General Custer, el jefe militar de la Guerra de Secesión cuya derrota en Little Bighorn pasaría a la historia como la Última Batalla de Custer. Interpretar a Custer como un hombre que trata de recuperar su valor es una tarea que le ha caído en suerte a uno de los mayores talentos cómicos de la actualidad, Bill Hader, destacado miembro del reparto actual de “Saturday Night Live” y estrella de numerosas películas cómicas, entre las que se cuenta la de Ben Stiller Tropic Thunder: Una Guerra Muy Perra.
“Tan pronto como leí el guión supe que quería participar en esta película”, asegura Hader. “Es como la primera película sólo que multiplicada por mil. Es simplemente enorme. Lo divertido de todos estos personajes históricos que cobran vida es que no son simplemente caricaturas –cada uno tiene su propia trayectoria y todos ellos, incluido el General Custer, acaban viendo las cosas de una nueva forma”.
Hader estudió la fascinante vida de Custer –desde su época de cadete en West Point hasta sus escaramuzas con la tribu Lakota- dejando que el personaje evolucionara en una dirección que rebasara su propio tamaño real. “Yo quería cimentarlo en la realidad pero, al mismo tiempo, hacer de él alguien ligero y divertido. No es posible tener ese bigote y no tener ganas de divertirse”, añade. “La verdad es que Custer era un tipo locamente vanidoso. Por lo que tiene sentido que le afectara tanto su derrota. Y lo que es fantástico es que Larry pueda finalmente ayudarle a superarla”.
Uno de los retos a los que hubo de enfrentarse Hader fue el de montar el caballo característico del General Custer. “No me había subido a un caballo desde que tenía once años”, confiesa. “El nombre del caballo, irónicamente, era Ben. La primera vez que nos encontramos, estábamos rodeados de gente caracterizada como hombres de las cavernas, Hunos y Aviadores de Tuskegee, y el caballo no se sentía feliz. Afortunadamente, los encargados del caballo nos ayudaron a los dos a relajarnos”.
Lo mejor de todo para Hader fue la oportunidad de trabajar con tantos grandes de la comedia. “Ver a gente como Hank Azaria y Christopher Guest es el mayor sueño de cualquier fanático de la comedia”, reflexiona.
“Es fantástico volver”, afirma Owen Wilson, una de las muchas estrellas de la Noche en el Museo original que regresa para esta aventura totalmente nueva. Wilson repite el papel de Jedediah, el vaquero en miniatura de la colección del Museo de Historia Natural –actualmente cautivo en el Smithsonian.
Prosigue Wilson: “Todos disfrutamos horrores dando vida a estos maravillosos personajes en la primera película, nos hicimos grandes amigos y fue muy emocionante ver que el público familiar respondiera tan bien. Fue fácil regresar. El argumento es una continuación del camino que emprenden todos los personajes, pero también es una película mucho más grande y permite ver lo que ha progresado Shawn como director”.
El actor también confiesa que siente debilidad por el minivaquero del Salvaje Oeste. “No es más que un pequeño personaje al que apenas puede oírse clamar contra las injusticias del mundo”, comenta Wilson. “Lo grande de todo esto es que uno no puede exagerar cuando da vida a un personaje tan diminuto”.
Intercambiando nuevamente ingeniosas pullas con Wilson encontramos al igualmente diminuto general romano Octavio, interpretado por la estrella de la comedia británica Steve Coogan. “En la primera película, Owen y yo desarrollamos esta especie de píldoras cómicas que nos lanzamos mutuamente, y en esta ocasión llegamos aún más lejos”, observa. “Nuestros personajes también ven unos cuantos momentos más de acción e interpretan su propio y fundamental papel en la batalla contra Kahmunrah. Lo mejor fue que Shawn nos dio a Owen y a mí mucha libertad de acción para improvisar realmente y aportar ideas divertidas”.
En uno de los momentos más espeluznantes que vive Octavio en Washington, se encuentra con una ardilla de la Casa Blanca, que al diminuto hombre le parece un dragón ciclópeo. “¡Lo que Octavio ve en esa ardilla es un enorme y peludo dinosaurio! Pero domina la situación a lo grande”, afirma Coogan.
Otro personaje sin el que, en opinión de Shawn Levy, no podía haber segunda aventura es el propio héroe que inspira a Larry Daley, Teddy Roosevelt, encarnado con su inimitable brío cómico por Robin Williams. En esta ocasión Williams da vida al lenguaraz vigésimo sexto presidente de los Estados Unidos en varias de sus distintas representaciones, desde la estatua de cera de Nueva York hasta un busto de gran tamaño que se encuentra en Washington.
“Volver a encarnar a Teddy es maravilloso”, afirma Williams. “Nunca antes había rodado una segunda parte, por lo que consideré un regalo tener la oportunidad de meterme de nuevo en el personaje de tan notable hombre. Hay algo que transmite poder y que estimula cuando se interpreta a tan dinámico ser humano, que no sólo fue presidente sino también botanista, naturalista, cazador, autor, excelente cocinero, y que, además, según su mujer, besaba francamente bien”.
Prosigue el actor: “Soy un gran aficionado a la historia –y a no repetirla. Me encanta que esta película pueda hacer que los niños pregunten quiénes eran Amelia Earhart o Teddy Roosevelt, y se den cuenta de que no son sólo estatuas, sino que fueron personas reales con personalidades fascinantes”.
El nuevo ambiente también atrajo mucho a Williams. “El Smithsonian es el siguiente escalón en cuanto a grandeza”, afirma. “La idea de que todo lo que aquí se contiene -desde los cuadros de la galería de arte a los aviones del Museo del Aire y del Espacio- cobre vida proporciona un lienzo infinito con el que jugar”.
Mizuo Peck, que regresa en el papel de la guía Shoshone, Sacajawea, asegura que esta vez había una gran diferencia. “En esta ocasión, somos los buenos luchando contra los malos en el Smithsonian”, explica. “Además, esta vez Sacajawea participa en la acción y le mete a alguno en vereda con un arco y una flecha, algo que me hizo disfrutar de veras. Era impresionante tener tantos y tan grandes personajes y actores nuevos”.
De forma parecida, Patrick Gallagher tampoco podía soportar la espera hasta volver a enfundarse el atuendo de Atila, el Rey de los Hunos –por más que se compusiera de unos veinte kilos de piel de yak, cuero y metal. “¡Me divertí tanto la primera vez y me emocionaba tanto volver a hacerlo”!, asegura. “Si aquélla era algo grande, ésta es algo inmenso. Pero para mí es fantástico porque los hunos se convierten en héroes en una de las mayores batallas que se libran en el Smithsonian”.
A Larry Daley le aflige volver a tropezarse con un personaje en especial –su antiguo jefe del museo, el pelmazo meticuloso del doctor McPhee, interpretado como sólo Ricky Gervais, maestro del impertérritamente molesto personaje, puede hacerlo. “El doctor McPhee sigue siendo un hombre felizmente ignorante no sólo de lo que sucede por la noche en el museo sino en todos los apartados de su vida. Carece por completo de sentido del humor, aunque él piensa que lo tiene”, explica Gervais. “Creo que esta vez es todavía más raro, lo que hace que sea muy divertido interpretarlo”.
Y añade el actor: “Lo mejor de ser el doctor McPhee fue tratar de ser tan raro como para comerle la moral a Ben Stiller. Eso fue lo más divertido del mundo. Todo mi objetivo consistía en hacer que Ben dijera: ‘Eso es ridículo’. Pero, naturalmente, en el fondo, el doctor McPhee aprecia a Larry y tiene la sensación de que están empezando a hacerse amigos. Después de todo, Larry es probablemente la única persona que aguanta sus pequeñas manías”.
El mono capuchino Dexter también se reincorpora para atormentar a Larry. El primate brasileño es interpretado otra vez por las simiescas estrellas Squirt y Crystal, a las órdenes de los amaestradores de animales Tom Gunderson y Anthony Suffredini. Levy comenta que sus irracionales actores siguen causando impresión. “Creo que Crystal es la mejor actriz entre las monas de todo el mundo. Interpreta dos papeles: el de Dexter, el mono de Nueva York, y Able, el Mono del Espacio del Smithsonian, ¡lo que hizo que su trabajo fuera tan complicado como el de cualquiera de los que intervienen en la película!”
3. El diseño
Cuando los realizadores tuvieron por primera vez la idea de NOCHE EN EL MUSEO 2, sabían que su primera batalla sería tratar de obtener acceso a un complejo museístico con grandes medidas de seguridad, como parte que es del Capitolio de los EE.UU., por no hablar de un museo que jamás había permitido que las cámaras de cine traspusieran ninguno de sus muchos umbrales. Finalmente, a la producción se le concedió un permiso sin precedentes para rodar escenas en el Smithsonian, pero con una salvedad: tendrían que hacerlo durante las horas de visita porque el Smithsonian no se cierra ni para hombre ni para producción cinematográfica alguna. “Cuando rodábamos allí era básicamente como hacer teatro en directo”, dice Levy, riéndose, “porque Ben tenía que interpretar escenas para la cámara con varios cientos de personas mirándole a escasa distancia”. A lo que Stiller apostilla: “Fue divertidísimo; algo así como hacer un programa en directo en un parque de atracciones”. Estaba muy bien rodar algunas escenas en el Smithsonian, pero para librar devastadoras batallas, hacer estragos en general e incluso hacer volar aviones en las salas del museo, la producción necesitaba un espacio mucho más flexible y mucho menos frágil. Esencialmente, lo que Levy necesitaba era construir réplicas funcionales y completas del Museo del Aire y del Espacio y del Castillo –lugares en cuya creación se ha empleado un siglo- en apenas unos meses. Para hacer frente a esta descomunal tarea, Levy volvió a hacerse con los servicios de Claude Paré, el diseñador de producción que había dado vida tan majestuosamente al Museo de Historia Natural de Nueva York en la primera película. “Claude hizo tantas cosas asombrosas para nuestra primera película que es difícil creer que en ésta lo eleve todo a un nivel superior”, dice Levy. La escala era tan enorme que simplemente encontrar un lugar para construir los decorados era todo un reto. “El primer problema era que necesitábamos un decorado para el Museo del Aire y del Espacio que pudiera albergar los cohetes porque yo estaba seguro de no querer que fueran simplemente creaciones informáticas”, explica Levy. “En un estudio de sonido nos faltaría espacio, por lo que tuvimos que alquilar un astillero en el que se construyen transbordadores, porque era el único lugar suficientemente grande como para que en él tuvieran cabida algunos de los decorados más grandes jamás creados”.
Prosigue: “Dentro, el equipo de Claude lo reconstruyó todo: desde la superficie de nuestro satélite a los vehículos lunares del proyecto Apolo, pasando por el Lockheed Vega de Amelia Earhart y la Máquina Voladora de los hermanos Wright. Todo se construyó a escala y todo es igual que los objetos auténticos, desde el color de la alfombra a los apliques de la luz. Claude recreó el monumento del Bulevar Nacional conocido como el Castillo Smithsonian, que nuestros bribones utilizan como un gótico escondite, y construyó su propia versión del Monumento a Lincoln. Esto era lo más grande que se despacha en el género”.
El elenco se quedó anonadado viendo cuánto se desvivió Paré para conseguir que el fantástico mundo de la película diera una completa sensación de realidad. “Los decorados eran increíbles”, afirma Amy Adams, “tan enormes, tan llenos de detalles y tan a la última. Para los actores, disponer de todo esto para trabajar era sencillamente mágico”. Christopher Guest asegura, en broma: “Ni me di cuenta de que eran decorados sólo para unos días. ¡Pensé que estábamos en un museo!”
Con todo, al principio, hasta Paré se sintió intimidado por la tarea. “Era francamente aterrador captar el ámbito de todo lo que tenía que ser reproducido”, reconoce. “Yo sabía que supondría un reto de proporciones asombrosas”. Paré dio comienzo a su misión haciendo la visita de su vida al museo –pasándose toda una semana entre bastidores en el Smithsonian y tomando extensas notas sobre todo lo que asimiló, dejando, al tiempo, que todo encendiera su imaginación. “Vi la historia del mundo delante de mis ojos”, afirma. “Todas las civilizaciones, las épocas y los artefactos y el cuidado con que todo ello se conserva. Hasta me dejaron entrar en los archivos, donde tienen artefactos que nunca se exhibirán y que ocupan unas estanterías de longitud equivalente a diez campos de fútbol. Vi los trajes y el equipo utilizados por los cosmonautas que viajaron a la Luna. Fue una experiencia pasmosa”.
Desde el principio supo que para su equipo de diseño, la joya sería el Museo del Aire y del Espacio, que se reproduciría, en efecto, en uno de los decorados más grandes jamás construidos: con sus dos pisos, y sus veinticinco metros de altura por más de cien de longitud, copiaba la misma espectacular arquitectura de vidrio y acero del original. Muchas de las piezas que contiene fueron construidas partiendo de cero y basándose en bocetos, pero algunas otras fueron reproducidas con auténticos aviones de época, incluido un reactor de caza F-104 que fue desmantelado para su envío y nuevo montaje en el decorado.
La decoradora de platós Lin Macdonald trabajó en estrecha colaboración con Paré para reconstruir muchos de los históricos aviones. La Máquina Voladora de los hermanos Wright la dejó especialmente impresionada. “Está fabricada por completo de tela y madera muy delgada”, reflexiona. “Es asombrosa pero resulta imposible caminar sobre alas como ésas, por lo que la reconstruimos usando fibra de vidrio y luego la tapizamos para que pareciera de tela. Por debajo era resistente como el acero”.
De forma semejante, el famoso Lockheed Vega rojo de Amelia Earhart asombró a Macdonald por su endeblez. “Estaba fabricado de contrachapado y resulta aterrador pensar que ella cruzó el Atlántico en eso. Trabajamos a base de modelos y fotografías para recrearlo tan parecido al original como fuera posible, dadas las escenas que teníamos que realizar con él”, dice Macdonald. Y Paré añade: “El Vega de Amelia es una pieza magnífica. El tablero de mandos es preciso, la hélice gira de verdad. Pero un detalle que no escapará a los especialistas en aviación es que la puerta se abre del lado contrario; tuvimos que hacerlo para obtener las mejores tomas cuando el avión aterriza en Central Park”.
Dentro de la galería de arte, cuadros y fotografías adquieren vida planteándole más retos a Paré, quien diseñó unos decorados reducidos a lo estrictamente esencial –incluido uno para la icónica fotografía, titulada “El Beso”, de un extático marinero y una deslumbrante enfermera, tomada en 1945 en Times Square por Alfred Eisenstaedt el día de la victoria sobre el Japón. La infografía crearía después un mundo rebosante de celebraciones, bailes alocados y soldados tocando trompetas. “Usando guiones gráficos y animatrónica, y consultando con el equipo de efectos visuales, pudimos determinar exactamente lo que necesitábamos construir y dónde dejar espacio para las cámaras y los raíles de control del movimiento, ya que la mayoría de estas escenas fueron creadas mediante infografía”, explica Paré.
El Castillo era uno de los favoritos de Paré por ser su atmósfera tan intensa. “Queríamos hacer que estos decorados tuvieran un aspecto realmente grandioso, por lo que utilizamos una interpretación más libre de lo que el Castillo del Smithsonian contiene. Jugamos mucho con los acabados, utilizando auténtica pizarra con un vidriado en tono sepia que armonizara con la arquitectura gótica del edificio”, explica.
Por último, al haber destruido los decorados de la primera película, Paré tuvo que volver a empezar desde el principio y reconstruir por completo la sala central de Museo de Historia Natural –volviendo a repetirlo todo. “Aunque teníamos que reconstruirlo por completo, tan pronto como Sacajawea y Teddy Roosevelt y todos los personajes clásicos entraron en el decorado, nos sentimos una vez más como en casa”, observa Paré.
A pesar de todo el esfuerzo que él y su equipo de expertos pusieron en la tarea, Paré no tiene duda alguna de que sus decorados, al igual que el museo, sólo cobran vida cuando está presente la magia adecuada. “Un decorado no es más que una construcción hasta que el reparto se mete en él”, asegura. “Ben Stiller y este asombroso elenco dan vida a todo esto, en parte, gracias a sus actuaciones. Al fin y al cabo, son ellos los que convierten estos decorados en algo real”.
La misión de captar tan enorme escala y la energía cinética de la película, dejando a la vez espacio para que los enormes efectos infográficos se entrelazaran a la perfección, le correspondió al director de fotografía John Schwartzman. Candidato a un Oscar por su trabajo en Seabiscuit: Más Allá de la Leyenda, Schwartzman también afinó sus dotes para la aventura en La Búsqueda: El Diario Secreto, y se entusiasmó al hallar formas de trasladar a la pantalla espacios tan inmensos llenos de tanta acción. “La escala de esta película fue un reto emocionante”, dice. “Y luego tienes que tener en cuenta que estás trabajando con una mezcla de personajes reales y de personajes que van a ser creados digitalmente después, o con actores que van a ser reducidos a la vigésima parte de su tamaño real. Fue un proceso muy interesante y muy divertido”.
La clave era prepararse hasta el último detalle. . . y estar luego listo para que todo sucediera con total espontaneidad, comenta Schwartzman. “La comedia es un género escurridizo y no siempre se puede repetir, por lo que el secreto consiste en mantener las cámaras en movimiento. Cuando los actores son presa de un arrebato, nadie quiere perder ese impulso. Creamos una infraestructura con la que pudiéramos movernos de un sitio a otro muy rápidamente. Mereció la pena con creces”.
Una de las tomas más espectaculares de acción real captadas por Schwartzman es el clímax de la película, cuando el Lockheed Vega de Amelia Earhart realiza un espeluznante aterrizaje en el Central Park de Nueva York –y rueda hasta la misma entrada del Museo de Historia Natural. “Yo quería que la gente supiera que no había ningún truco informático”, dice Shawn Levy. “Transportamos nuestra réplica de tamaño natural del Vega a Nueva York, cerramos la parte oeste de Central Park durante la noche, y el equipo de John lo iluminó todo para crear una increíble imagen que no se puede ver en la vida real. Lo tengo como uno de los momentos de rodaje más mágicos que jamás haya vivido”.
Imagínense viajando a través del tiempo, en lo que dura un parpadeo, desde el Chicago de la ley seca al antiguo Egipto, a la Rusia del siglo XVI y a una nave espacial de la NASA de los años sesenta, y se harán una idea del trabajo a que tuvo que hacer frente la diseñadora de vestuario Marlene Stewart en NOCHE EN EL MUSEO 2. A diferencia de la mayoría de las películas que tienen lugar en un único periodo o, como mucho, en unos pocos, Stewart se enfrentó a un verdadero cuerno de la abundancia que contenía vestidos correspondientes a todo el ámbito de la historia humana. Para Stewart, que es licenciada en Historia, el reto no pudo haber resultado más entretenido.
Habiendo colaborado recientemente con Ben Stiller en el éxito cómico Tropic Thunder: Una Guerra Muy Perra, fue el protagonista quien la recomendó para el puesto. “Estaba realmente deseosa de volver a trabajar con Ben”, recuerda. “Luego, cuando leí el guión, lo vi como una oportunidad de ensueño para hacer algo realmente distinto, una especie de dosis fantástica de prendas históricas más o menos precisas. Me encantó estudiar e investigar los distintos periodos históricos y examinar diversos tejidos de esas épocas –y darle luego nuestro propio toque a las cosas”.
Stewart trabajó con cada actor por separado para fundir también sus ideas sobre el vestuario con la personalidad de cada uno. “Yo considero que mi trabajo no consiste sólo en hacer que el concepto del director y los decorados del diseñador de producción encajen, sino también en hacer lo propio con el enfoque que los actores adoptan respecto de sus personajes”, dice.
Caso práctico: la vestimenta del ficticio faraón Kahmunrah, un ejemplo magníficamente exagerado de los distintos talentos de Stewart. Para ajustar la ropa al cuerpo de Hank Azaria, hizo un escaneado con láser del actor y creó la armadura directamente a la medida, un proceso que duró meses. “Se trata probablemente de mi traje favorito”, afirma. “Hicieron falta muchos elementos reales –las típicas formas faraónicas, la armadura que realmente llevaba durante los ritos ceremoniales de la época, las míticas criaturas egipcias como el dios Horus– y los mezclamos todos creando formas que yo pensé que serían históricas, pero que mantendrían la sofisticación que el público espera de una película contemporánea”, explica Stewart. “Hay mucho detalle y mucho es lo que atrae la vista. En cuanto a la prenda de cabeza, Hank tuvo que ensayar para mantener el equilibrio cuando la llevaba a fin de evitar perderlo y caerse”.
Stewart también disfrutó dando marcha atrás en la historia de los Estados Unidos, especialmente para el atuendo de piloto de Amelia Earhart, con sus clásicos pantalones de montar y forros de piel de oveja, y para las secuencias que se desarrollan dentro de la fotografía que Alfred Eisenstaedt tomó en Times Square el día de la victoria. “Me encanta la ropa de los años treinta y cuarenta”, comenta, “y vaciamos las tiendas de ropa de Los Ángeles hasta hallar algunos auténticos tesoros”.
Para convertir a Christopher Guest en Iván el Terrible, Stewart volvió a seguir el ejemplo que le daba la historia. “Examinamos algunos grabados de libros y algunos cuadros que se realizaron efectivamente en el siglo XIX y utilizamos esa especie de silueta medieval clásica”, explica. “Pero luego confeccionamos abrigos con centenares de diminutas cabezas de clavo, en lo que es una especie de toma de alta costura de Iván el Terrible”.
Quizá el eje del vestuario, asegura Stewart, fuera la pieza que lo provocó todo: el uniforme básico de guarda nocturno de Larry Daley. “Es un traje muy sencillo pero que combina a la perfección con su personaje”, observa Stewart. “Cuando Larry vuelve a ponerse el uniforme, se produce un momento clásico”.
Cuando la lápida mágica del Museo de Historia Natural encuentra el camino que lleva al Smithsonian, sucede algo encantado al mismo tiempo que toda una nueva hueste de piezas cobra vida. Lo que hizo esto posible fue la consumada hechicería visual de un equipo de efectos visuales encabezado por el Supervisor de Efectos Visuales Dan Deleeuw, creador de los efectos informáticos para personajes como el Tiranosaurio de la primera Noche en el Museo, y completado por la galardonada empresa de efectos Rhythm & Hues. Juntos, serían responsables de crear un mundo en el que las estatuas de mármol echan a correr; centenarios aeroplanos de conglomerado se elevan a las alturas, monumentos nacionales hablan y el mundo egipcio de los muertos se abre de golpe en el interior del Castillo del Smithsonian.
A pesar de haber participado en la anterior aventura de Larry Daley, Deleeuw se quedó atónito por el deslumbrante catálogo de efectos que exigiría la segunda. “Mi primera reacción a NOCHE EN EL MUSEO 2 consistió simplemente en preguntarme cuán grande sería la película”, dice. “Luego, me di una vuelta por el Smithsonian que me reveló hasta qué extremo las ideas podrían ser incluso más ilimitadas. Recorriendo el Bulevar Nacional y visitando el Monumento a Lincoln, y sintiendo de verdad la influencia de Lincoln sobre el país, resultó muy emocionante pensar que íbamos a darle vida a todo aquello”.
El supervisor prosigue afirmando que “aparte del mero tamaño de la producción, otra novedad era que el componente fantástico era mayor. No sólo las piezas vuelven a la vida como sucedía en la primera entrega, sino que además las Puertas del Mundo de los Muertos se abren, descubriendo posibilidades de todo tipo para unos efectos de lo más, como guerreros con cabeza de halcón. Creo que lo que verdaderamente diferencia a esta película es la mera diversidad de los efectos que se necesitaron. A una escala superior, tenemos el Monumento a Lincoln, que reconstruimos por entero dentro del ordenador; a una menor, cómo no hablar del pequeño Einstein que realiza movimientos cortos y rápidos con la cabeza, y que es el personajillo más salado y más inteligente que ha existido. Cada reto era tan emocionante e interesante como el siguiente”.
Uno de los efectos más cercanos al corazón del director Shawn Levy y más queridos por él fue darle vida digitalmente al mundo que se oculta en el interior de obras de arte de fama mundial –desde el universo de los cartones de Roy Lichtenstein, hasta la colección de objetos norteamericanos de Edward Hopper. “Shawn es un gran amante del arte y meditó mucho sobre cuáles de las muchas y asombrosas obras utilizaríamos”, precisa Deleeuw. “A continuación, nos dedicamos a desarrollar distintas técnicas infográficas para distintos tipos de soportes artísticos. Para una acuarela, ideamos una técnica; para una pintura al óleo, otra. Estábamos realmente trabajando con pinceladas y poniéndolas en movimiento, tratando de mantener viva en la pantalla la intención del artista. Y eso era muy emocionante; en especial, cuando uno se da cuenta que está exponiendo a personas al influjo de esas grandes obras de arte”.
El desafío era todavía mayor cuando se trataba de las esculturas del “Pensador”, de “Venus” y de la estatura de casi seis metros del presidente Abraham Lincoln que se alza dentro de su Monumento. Todas tenían que saltar de sus pedestales al mundo real. “Lo difícil fue que queríamos que las estatuas parecieran realmente de mármol y bronce pero que, al mismo tiempo, tuvieran un movimiento realista como si estuvieran paseando”, explica Deleeuw. “Como la piedra no se estira como la piel, el problema consistía en hallar un modo de moverse que pareciera natural. Irónicamente, habíamos empleado los últimos diez años de animación infográfica buscando modos de hacer que la piel tuviera menos apariencia pétrea y ahora estábamos dando un giro de 180º, haciendo que la piedra funcionase como piel”.
Una clase distinta de diversión tuvo lugar dentro del Museo del Aire y del Espacio. “Una de las cosas que Shawn quería era que todos los cohetes y aviones sacados de su sueño estuvieran listos para despegar realmente; así que utilizamos verdadero nitrógeno líquido saliendo de los cohetes y lanzallamas para crear éstas”, nos dice Deleeuw. “Luego, cuando llegó el momento de que Larry y Amelia se subieran a la Máquina Voladora de los Hermanos Wright, nos encantó la idea de crear algo muy atrevido y hacer que realizaran unas locas maniobras acrobáticas a través de las salas. Naturalmente, no podíamos rodar esa escena en el auténtico museo por lo que acabamos construyendo miniaturas junto con una animación informatizada del Museo del Aire y del Espacio. En la última secuencia participa el aeroplano de tamaño natural sobre una base en movimiento que simula giros y cabeceos, con miniaturas que creamos y con versiones digitalizadas de Ben Stiller y Amy Adams. Fue una fantástica mezcla de la vieja escuela y de la nueva”.
Rodar alrededor de una falange de personajes que pronto se convertirían en criaturas informatizadas también mantuvo alerta a Levy. “¡En algunos casos, yo dirigía escenas en las que la mitad de lo que debería aparecer en pantalla era invisible!”, explica. “Cuando uno fija un ángulo de cámara o dirige la actuación de un actor, se encuentra en un vacío. Los mayores retos fueron las escenas en las que Larry y Amelia están hablando con Lincoln. Amy y Ben tenían que interpretar una escena de cinco páginas mirando a una pelota de tenis que se sostenía en el aire, y conmigo al micrófono, tratando de acercarme a mi idea de cómo podría sonar la voz de Lincoln. La última batalla fue, probablemente, el quid de todo ello. Teníamos a soldados egipcios con cabezas de halcones, así como a Lincoln, a las esculturas del ‘Pensador’ y ‘Venus’, por no hablar de un calamar gigante. ¡La sala estaba repleta de cosas que no estaban allí!”
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(PD)-. Acaba de comenzar el proceso de producción para la adaptación al cine de una de las series más famosas del cómic. El personaje de Hergé cobrará vida en la piel del actor Jamie Bell (Billy Elliot) que se enfrentará el último James Bond, Daniel Craig. La cinta, dirigida por Steven Spielberg apoyado por Peter Jackson (El Señor de los Anillos).
The Adventures of Tintin: Secret of the Unicorn (Las aventuras de Tintín: el secreto del unicornio) será la primera adaptación del cómic de lo que esperan se convierta en una trilogía. Jackson tomará el relevo de Spielberg en la segunda entrega de las historias de Tintín y su nombre suena también para dirigir la tercera parte.
Otra novedad es que será la primera de una serie pensada para ser grabada en 3D. Paramount se encargará de la distribución en los países de habla inglesa (menos India) mientras que Sony Pictures hará lo propio en el territorio continental europeo y América Latina.
Se espera que la película llegue a las carteleras en 2011.
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MI CRITICA
Primero decir que no soy nada entendido en la saga de JAMES BOND, he visto alguna suelta pero no tengo una visión amplia para hacer una crítica general, por lo que será una critica particular.
Me ha encantado, genial genial, empezando por los créditos del principio que me parecen muy originales con la baraja francesa.
Otro capitulo a destacar de la peli es la persecución de Bond por toda la obra tras el malo, con mucha, mucha acción con escenas alucinantes escalando por la grúa (otra cosa original que se sale de lo normal en las pelis de acción).
Muchas escenas de barajas, partidas y poker pero que no se te hacen pesadas, lo dicho recomendable para pasar el rato.
NOTAS DE LA PELI
Casino Royale es la vigésima-primera película de 007, estrenada en noviembre de 2006. Daniel Craig es James Bond relevando a Pierce Brosnanen el papel.
Casino Royale es un reinicio a la serie de James Bond, y trata sobre la primera misión de James Bond como agente doble cero. Este filme fue dirigido por Martin Campbell (quien dirigió "GoldenEye") y volvió Judi Dench en el rol de M.
La película marca la tercera adaptación para la pantalla de la primera obra Bond escrita por Ian Fleming. De todas maneras la versión presente es la única adaptación "oficial" reconocida en la franquicia EON Producciones.
SINOPSIS
La película comienza en Praga donde James Bond es recién ascendido al estatus de agente 007 al haber asesinado a dos personas, aunque todavía no perfecciona su técnica, cosa que demuestra cuando mata a un fabricante de bombas en una embajada en Madagascar después de una persecución olímpica.
La escena inicial es una gran demostración de acción y de Parkour por uno de sus creadores, Sebastien Foucan. Después de este incidente, Mse arrepiente de haberlo ascendido debido a su comportamiento impulsivo en la embajada al decir que violó la única e inviolable norma. M lo comienza a buscar; Bond se esconde, pero continúa investigando la relación con el fabricante de armas. La encuentra al penetrar clandestinamente a la casa de M y espiar su ordenador descubre que pasa que relación tenía el fabricante de bombas al que asesino ,mientras busca en el ordenador de M esta la pilla fisgando. Bond tiene un diálogo interesante con ella. Bond Se va a las Bahamas, aparentemente de vacaciones, donde buscará a la última persona que marcó el celular del traficante de bombas a través de una identificación llamada ELLIPSIS, llamado Dimitrios, que al parecer está relacionado con el fabricante de bombas que asesinó, y a su bellísima esposa, Solange, con quien tiene una aventura.
Se encuentra por primera vez con Dimitrios en el casino del Oceans Club de las Bahamas jugando al poker donde Dimitrios desesperado se juega todo el dinero que tiene (en fichas) y lasd llaves del coche. Al principio no le dejan que apueste el coche pero el mismo Dimitrios dice que está en la mesa y James Bond dice que haga lo que quiera. Dimitrios posee dos reyes los cuales uno que está en la mesa sumando estos tres Dimitrios consigue un trío de reyes. Pero Bond logra con dos ases un trío de ases.(El juego de poker es el abierto a 7 cartas).
Bond se queda con el Aston Martin de Dimitrios y pasa enfrente de Solange, la mujer de Dimitrios, Bond la lleva hasta su habitación del hotel donde tiene una relacón sexual hasta que a Bond lo llaman.
Posteriormente, Bond sigue a Dimitrios hasta Miami, donde lo mata y frustra un atentado terrorista que consistía en destruir el prototipo del avión más grande del mundo, asesinando al terrorista con su propia bomba en escalofriantes escenas de acción. El triunfo de Bond provoca grandes pérdidas de dinero al banquero del terrorismo Le Chiffre (Mads Mikkelsen), subordinado de Mr. White. Al ver en peligro su existencia por la pérdida del dinero, Le Chiffre organiza una partida de poker en el Casino Royale de Montenegro con el propósito de recuperar los fondos perdidos.
Más adelante, M le dice a Bond que debe dejar sin fondos Le Chiffre. Para esto ha de asistir a la partida organizada por éste y derrotarlo. Bond estará acompañado por Rene Mathisagente del gobierno frances, y la hermosa e inteligente tesorera Vesper Lynd, quien le surtirá con fondos gubernamentales para jugar (diez millones de dólares inicialmente, y si considera prudente, cinco millones más después). Bond pierde el dinero inicial y Vesper se niega a darle los otros cinco, pero Felix Leiter agente de la CIA se presenta con él y lo financia para que siga en el juego.
Bond logra derrotar a Le Chiffre, y después va a cenar con Vesper. Durante la cena le llega un mensaje a Vesper, supuestamente del agente Mathis, así que sale del hotel, pero es secuestrada por Le Chiffre. Bond va a perseguirlos, pero de repente encuentra a Vesper en medio del camino como una carnada viviente, por lo que da un volantazo que provoca la destrucción de su auto, lo que permite que sea capturado también por Le Chiffre, quien le revela que Mathis es un contraespia. Es torturado brutalmente por Le Chiffre, quien quiere el dinero, pero es interrumpido por Mr. White, que lo asesina al darse cuenta de que no es un agente confiable.
James Bond despierta en un hospital junto a Vesper, los dos van a Venecia donde viven un apasionado romance, Bond se enamora de ella y aparentemente es completamente correspondido y Bond escribe una carta de renuncia a M. Cuando Bond va por provisiones mientras Vesper supuestamente se dirige al banco, recibe una llamada de M para preguntarle cuándo depositará el dinero. Entonces busca a Vesper y la ve llevando la maleta del dinero, y la sigue hasta un edificio donde se encuentra con un secuaz de Mr. White -el hombre del parche en el ojo-, a quien le entrega el dinero. Bond desilusionado trata de quitárselo, pero el edificio se desploma en medio de un canal y el secuaz y Vesper mueren ahogados a pesar de los esfuerzos sobrehumanos de Bond por rescatarla, aparentemente Vesper se inmola por Bond.
Mr.White ve la escena y se lleva el dinero. Bond le comunica a M lo que pasó, y se da cuenta de que Vesper le había dejado el número de teléfono celular de Mr. White, por lo que Bond lo busca y la película termina con una escena donde Bond le dispara a Mr. White, siendo la única vez en la que suena el el tema de James Bond. Así como la frase que lo introduce "My name is Bond, James Bond". En este film, Bond muestra sentimientos verdaderos por Vesper y nunca la olvidará a pesar de que la negará en el futuro.
FICHA TECNICA
Dirección: Martin Campbell.
Países: Reino Unido, República Checa, Alemania y USA.
Año: 2006.
Duración: 144 min.
Género: Acción, thriller.
Interpretación: Daniel Craig (James Bond), Eva Green (Vesper Lynd), Mads Mikkelsen (Le Chiffre), Jeffrey Wright (Felix Leiter), Judi Dench (M), Giancarlo Giannini (Mathis), Caterina Murino (Solange), Simon Abkarian (Dimitrios), Jesper Christensen (Sr. White), Ivana Milicevic (Valenka), Tobias Menzies (Villiers), Sébastien Foucan (Mollaka), Isaach De Bankole (Obanno).
Guión: Neal Purvis, Robert Wade y Paul Haggis; basado en la novela de Ian Fleming.
Producción: Michael G. Wilson y Barbara Broccoli.
Música: David Arnold.
Fotografía: Phil Méheux.
Montaje: Stuart Baird.
Diseño de producción: Peter Lamont.
Vestuario: Lindy Hemming.
Estreno en Reino Unido: 16 Nov. 2006.
Estreno en España: 24 Noviembre 2006.
ENLACES
-
Archivo 007: Casino Royale - 007Spain.com Todo sobre las películas y libros de James Bond.
- Imágenes de Casino Royale
- Critica en español del film en SSSM
- Casino Royale en Internet Movie Database (en inglés)
- Trailer de la película (en inglés)
- Official Sony Casino Royale Site
- Casino Royale (2006) en MySpace
- Official Casino Royale Blog
- Casino Royale – La nueva película de James Bond
- Casino Royale en Rotten Tomatoes (en inglés)
- MI6.co.uk site
- James Bond hype en SuperHeroHype!
- Casino Royale cumple un año[1]
- Casino Real se califica muy buena ("Outstanding") según grupo anticrueldad American Humane Association (inglés)
CÓMO SE HIZO "CASINO ROYALE"
Notas de producción © 2006 Sony Pictures
Con su papel principal en CASINO ROYALE, Daniel Craig se une al grupo de élite de actores que se han puesto el esmoquin impecablemente confeccionado del súper espía por excelencia, James Bond. Los productores desde hace muchos años de la franquicia de James Bond, Michael G. Wilson y Barbara Broccoli, lo han descrito como “el actor británico definitivo de su generación”. Craig dice que fue un honor para él que le pidieran interpretar al icónico agente del MI6, pero estaba especialmente atraído por CASINO ROYALE, por la complejidad emocional del guión y el modo en que su personaje evoluciona durante el curso de la película. “En esta película James Bond es un personaje más oscuro, tal y como Ian Fleming lo escribió originalmente”, dice el actor. “Empezamos justo al comienzo de la carrera de Bond, cuando no es tan agradable. Es un solitario, y no le gusta involucrarse con la gente. Aun así, a medida que avanza la película se hace más refinado”.
Mientras llevaban a cabo su exhaustiva búsqueda de un nuevo actor principal para la vigésimo primera entrega de la increíblemente exitosa franquicia, Broccoli y Wilson querían una prueba con garantía por lo que “Cuando hicimos audiciones para el papel de Bond, pedimos a los actores que hicieran la escena de Desde Rusia con Amor, donde Bond conoce a Tatiana Romanova”, dice Wilson. “Esa escena tiene todo lo que quieres saber sobre un Bond potencial —drama, romance y acción”.
Craig pasó la prueba con nota, según Broccoli: "En cuanto lo vimos supimos que Daniel era la elección obvia para James Bond. Es carismático, versátil y sexy. El papel es un gran desafío, pero nos ha demostrado que es un Bond increíble".
Craig, cuyos créditos anteriores en pantalla incluyen Munich, Camino a la Perdición y Lara Croft: Tomb Rider, estaba trabajando en Baltimore cuando recibió la noticia de que había conseguido el codiciado papel. “No había nadie más, así que salí solo a tomar una copa y celebrarlo. Por supuesto, no podía empezar a decirle a la gente del bar que yo era James Bond. Probablemente me hubieran echado o hubieran llamado al hospital para que me recogieran”.
Sin embargo, en cuanto la realidad de la situación se asentó, Craig dice que estaba ansioso por empezar a prepararse para el papel. Conocía los retos físicos que tendría que afrontar, así que el actor se embarcó en un riguroso plan para mejorar su forma física para el rodaje. Ese esfuerzo mereció la pena tan pronto como empezó la producción en el estudio Modrany a las afueras de Praga. La primera escena que rodó fue la estremecedora secuencia de persecución en la que Bond persigue al aspirante a terrorista Mollaka por la Embajada de Nambutu.
“Quería hacer toda la acción que pudiera, para que el público pueda ver que soy yo y que es real", dice Craig. "Creo que me convertí en lo que se podría calificar como un deportista, lo que significaba lesionarse y seguir, recibiendo palizas hasta el siguiente nivel de dolor. Aunque Gary Powell y su equipo de especialistas hicieron un trabajo fantástico cuidando de que todo fuera lo más seguro posible, si no te magullas interpretando a Bond, es que no lo estás haciendo bien”.
“Daniel será una revelación para el público”, predice el director Martin Campbell, que también dirigió a Pierce Brosnan en su debut como Bond en GoldenEye. “Combina la dureza con el encanto y el sentido del humor, y como esta película está, sobre todo, centrada en el personaje, su profundidad y su atractivo encajan perfectamente en el papel. Al mismo tiempo, tiene un gran aspecto físico y ha demostrado ser excelente en las escenas de acción”.
Craig devuelve el cumplido, reconociendo que Campbell ha impulsado al reparto y al equipo e, incluso más importante, traduciendo la electricidad que había en el set de rodaje en entusiasmo en la gran pantalla. “Martin levanta a cualquiera. Obviamente necesitas ese nivel de energía en las secuencias de acción, aunque es igualmente válido en las escenas más tranquilas y dramáticas como el torneo de poker”.
Tras una búsqueda extensiva, los cineastas ofrecieron a la actriz francesa Eva Green el papel de Vesper Lynd, la belleza seductora y enigmática que roba el corazón del aparentemente impermeable, James Bond.
“La relación entre Vesper y Bond es la columna vertebral de la historia, y necesitábamos una actriz que tuviera presencia delante de Bond”, dice Campbell. “No hay duda de que éste es el mejor papel femenino de todos los libros de Fleming, así que hicimos muchísimas pruebas para asegurarnos de que contratábamos a la actriz más idónea. Eva tiene todas las cualidades que buscamos: es una fantástica actriz, es guapísima y tiene un aire de misterio en torno a ella, lo que es esencial para el papel de Vesper. Eva trabajó increíblemente duro para crear este papel y llevarlo a sitios que no había leído en el guión. Ha sido fantástico verla trabajar y ampliar el personaje”.
Green, natural de París, que hizo su debut cinematográfico en el apasionado drama de Bernardo Bertolucci de 2003, Soñadores, explica qué fue lo que le atrajo del papel de Vesper, la primera mujer de la que Bond se enamora y por la que finalmente se siente traicionado: "Es uno de los mejores guiones que he leído en mucho tiempo. Es profundo, con montones de giros y cambios, y la historia de amor me conmovió. Vesper es una persona compleja. Está llena de secretos y creo que por eso Bond se siente atraído —porque no puede ver a través de ella. Es como una esfinge. Tiene muchas capas —es aguda, picante, ágil de mente, pero también vulnerable. Ella y Bond se provocan mutuamente, siempre están bromeando y se comprenden el uno al otro de forma superficial”.
“Vesper no es la clásica chica Bond, que va en bikini, es sexy y dispara armas", continúa Green. "En ella hay mucho más que eso. Es la primera mujer sobre la que escribió Ian Fleming y tiene una gran repercusión en la vida de Bond. Ella es la raíz de todas las mujeres Bond que siguen y explica por qué él se comporta así con esas mujeres".
“Hipnótico y magnético” son las adjetivos que utiliza Green para describir a su compañero de reparto Craig. “Es un caballero y es fuerte, y no es amanerado. Esa rudeza es atractiva, y probablemente bastante peligrosa. Es sexy y no es consciente de ello, lo que es muy importante para un hombre, y tiene sentido del humor —otro añadido. Definitivamente, creo que en pantalla hay química entre nosotros”.
Green también comparte la pantalla con el famoso actor italiano Giancarlo Giannini, que interpreta a Mathis, un operativo entrecano del MI6 destinado en Montenegro. “Giancarlo está loco en el buen sentido, es muy carismático”, observa. “Se toma su trabajo con relajación, y a menudo tenía un destello travieso en los ojos que hacía difícil poner cara seria en nuestras escenas".
Aunque no estuvo implicada en muchas de las elaboradas secuencias de acción de la película, Green aprendió a bucear para la escena final, donde se ve atrapada bajo al agua en un ascensor caído dentro de un palacio veneciano destruido. “Tuve que aprender a controlar la respiración bajo el agua”, dice Green. “Al principio daba miedo, aunque por supuesto es perfectamente seguro porque hay muchísima gente que cuida de ti. Además, soy miope, así que realmente no podía ver lo que estaba pasando. Practiqué en agua clara, pero durante las tomas el agua tenía que estar turbia, como la del Gran Canal. ¡Creo que usaron brócoli para darle el color apropiado!”
Green está llena de elogios por el distintivo enfoque de los productores Broccoli y Wilson sobre cómo hacer la película. “Sienten pasión por hacer películas y harán cualquier cosa para conseguir que funcione. No había visto nunca una implicación tan positiva de los productores. Al principio me ayudaron mucho con el personaje. Me hicieron sentir que formaba parte de esta gran familia. Estar rodeada de gente tranquila te quita la presión y puedes simplemente centrarte en el trabajo que tienes delante".
Green cree que la apasionante línea argumental y el romance de CASINO ROYALE le dan el potencial para atraer al público más allá de la legión de inquebrantables fans de 007. “Por supuesto es una película de acción y un thriller, pero también es una historia de amor, y creo que las mujeres se identificarán con Vesper y se conmoverán con sus problemas. En comparación con otras películas de Bond, es mucho más enérgica y realista y se basa más en los personajes que en la acción. Es un James Bond diferente —crudo y sensible— que la gente verá con otra luz. Ves sus debilidades y ves cómo se convierte en el Bond que crees que conoces”.
El actor danés Mads Mikkelsen estaba encantado de asumir uno de los papeles más despreciables (y valorados) del cine —el malo de Bond. “Me atraen los guiones donde mi personaje puede tener algunos secretos, así que fue perfecto cuando me ofrecieron el papel de Le Chiffre, ‘la cifra’, un hombre sin nombre real. Muchos actores dicen que interpretar al malo es más interesante que interpretar al bueno porque su personaje siempre tiene algún giro. Pero yo creo que cuando interpretas al malo, a veces intentas mostrar su lado bueno, y que cuando interpretas al bueno, intentas mostrar alguna debilidad, para que no tenga sólo una dimensión para el público. Mi malo Bond favorito fue Christopher Walken en Panorama para Matar. Tiene lo que hay que tener para ser un buen malo —tiene algo bueno y algo malo al mismo tiempo".
Mikkelsen prefirió no leer la novela de Ian Fleming antes de que empezara la producción de CASINO ROYALE, y en su lugar eligió desarrollar su personaje exclusivamente a partir del guión y de sus largas conversaciones con el director Martin Campbell. Anota que Le Chiffre no es el típico malo de las películas de Bond: Más que un loco megalómano que quiere conquistar el mundo, Le Chiffre es un cerebro criminal sin moral con sed por la moneda fuerte.
“Vive en el mundo contemporáneo e intenta hacer todo el dinero posible, como todos los demás”, dice Mikkelsen. “Es elegante e inteligente y no presume de sus éxitos. Raramente se ensucia las manos, pero lo hará si tiene que hacerlo. Cuando lo conocemos es rico y tiene éxito, pero Bond le pisa los talones. Y cuando llega la hora de la verdad no muestra sus emociones —es frío como el hielo”.
Para recuperar sus grandes pérdidas en Bolsa, Le Chiffre organiza una partida de poker en Montenegro para grandes jugadores internacionales con 10 millones de dólares de entrada. El actor tomó clases de poker y ensayó los juegos antes de empezar el rodaje para que las actuaciones fueran frescas y para que las manos pudieran jugar y volver a jugar durante varios días. El propio productor Wilson, que se describe a si mismo como “adicto” al poker, supervisó los ensayos.
“La mayoría de nosotros ya sabíamos jugar al poker y, además de ensayar el torneo, jugábamos al poker por diversión”, dice Mikkelsen. “De hecho, a menudo terminábamos jugando en los pasillos de los estudios Barrandov (en Praga) entre escenas”.
Aparentemente, jugar a las cartas delante de la cámara durante tres semanas sólo avivó el apetito de los actores por el juego. Una noche, Mikkelsen y algunos de sus compañeros actores salieron a un casino de Praga —donde pronto se encontraron con Wilson.
Como la mayoría de los jugadores, Le Chiffre tiene un punto débil —un tic involuntario que revela cómo se siente a través de sus manos, explica Mikkelsen. “Tiene una cicatriz en un ojo, y la vena empieza a hincharse cuando se le acelera el ritmo cardiaco, así que la presiona con el dedo con indiferencia para que pare; pero Bond se da cuenta. Tiene que ser todo lo sutil que pueda, por supuesto, o no ganará muchas partidas de poker. Pero Le Chiffre consigue convertir su debilidad en una ventaja”.
La ganadora de un Oscar, Dame Judi Dench, regresa en su quinta película como M, la dura superior de James Bond en el MI6, el Servicio Secreto Británico. “Ahora Judi es una parte fundamental de Bond, es un tesoro nacional”, dice Campbell.
Al contrario que su papeles previos en GoldenEye, El Mañana Nunca Muere, El Mundo Nunca es Suficiente y Muere otro Día, en CASINO ROYALE se nos muestra un destello de la vida en casa de M cuando el desenvuelto y joven James Bond se cuela en su casa para conseguir el acceso a una base de datos secreta usando su ordenador. "Es una pregunta fascinante", dice Campbell, "¿qué clase de casa crees que tiene M? ¿Una vieja casa georgiana en un barrio elegante de Londres? No, esta mujer está llena de sorpresas, así que nos fuimos a un ático moderno en el río en Canary Wharf, en Londres. ¡Y le queda bien!"
Dench está de acuerdo: “Me encanta el piso que Peter Lamont ha diseñado para M. Creo que extrañará a la gente que esperase que tuviera una casa pequeña en Kensington o un apartamento en Covent Garden. Es muy minimalista, de muy buen gusto. Y por supuesto la dirección exacta es un secreto, excepto para mí, ¡y ahora para James Bond!”
Dench, que ha sido nominada a cinco premios de la Academia y recibió el Oscar a la Mejor Actriz Secundaria por su interpretación de la Reina Isabel en Shakespeare in Love, también disfrutó de la oportunidad de sacar a su personaje de los confines del cuartel general del MI6, rodando escenas en los estudios Barrandov en Praga y en localizaciones de las Bahamas. También estaba feliz de que la película se alejase claramente de los aparatitos de espías de alta tecnología: "En esta película no tenía que enredarme con ningún aparato, lo que era fantástico, ¡porque ni siquiera sé manejar una plancha!”
En CASINO ROYALE, M acaba de otorgarle a Bond su condición de 00 y su relación con él todavía está en sus primeras etapas. Cuando recibe una reprimenda del Parlamento por culpa de un tiroteo sangriento en una embajada extranjera, la oficial en jefe de Inteligencia le deja perfectamente claro que espera que Bond se ajuste al protocolo. En lugar de eso, él ignora a su superior y se dirige por su cuenta a las Bahamas para investigar los orígenes de una trama terrorista, lo que enfada todavía más a M.
“Después de eso, se muestra reacia a confiarle la responsabilidad de jugar en la partida de poker, pero parece que no tiene alternativa", dice Dench. "Al final de la película comprendes que Bond ha crecido, y M sabe que está ante algo bueno".
Dench aprueba cálidamente al actor que ha tomado el papel de su inconformista subordinado. “Daniel tiene una presencia maravillosa. Es muy guapo y muy fuerte, aunque al mismo tiempo, no querrías estar en su parte mala. Todas estas características son perfectas para un actor. Parece que está relajado en el papel. Estoy segura de que se ponía nervioso, como lo haría cualquier actor, pero no lo deja ver en el escenario. Tiene un gran sentido del humor y siempre he pensado que un sentido del humor compartido es la primera clave para trabajar bien con un actor. También tiende a la propia desaprobación, lo que resulta muy atractivo”.
La venerable actriz de cine y teatro describe al director Campbell, con el que trabajó por primera vez en GoldenEye, como “un par de manos seguras”. “Hice mi primera película de Bond con Martin, y es fantástico volver a trabajar con él. Es muy entusiasta y conoce las condiciones con las que nos gusta trabajar a los actores. Sabe que cuando haces tomas repetidas, necesitas tener una atmósfera de calma y tranquilidad suspendida, para poder pasar rápido a la siguiente toma mientras todo sigue claro en tu mente. No hay nada peor que un descanso enorme entre tomas, en el que la gente se relaja y da vueltas por ahí. Martin es alentador, amable y nervioso. Y conoce el escenario de Bond muy, muy bien”.
La actriz italiana Caterina Murino casi pierde la oportunidad de interpretar a Solange, la bella aunque infeliz mujer del rudo socio de Le Chiffre, Alex Dimitrios. Estaba rodando en Argentina cuando fue la primera sesión de casting en París, pero tuvo una segunda oportunidad cuando estaba rodando en Roma, donde tuvo lugar otra audición. “El día antes de mi cita me caí de un caballo mientras ensayaba y terminé en el hospital con la espalda lesionada. Fui a la sesión de casting con muchísimos dolores (¡casi no podía andar!). Y luego me preguntaron si podía montar y ¡tuve que responder que me acababa de caer de un caballo!
A pesar del duro comienzo, Murino pronto recibió una llamada en su casa de Sardinia ofreciéndole el papel de Solange. “Estaba rodando ese día, vestida como un soldado, con una barba postiza y un bebé (¡lo contrario a una chica Bond!). Todo el mundo me preguntaba: ‘¿Estás segura de que la llamada era para ti?’”
Aunque CASINO ROYALE es el primer papel en cine de Murino en inglés, la actriz de 29 años aprende idiomas con facilidad. “Aprendí francés en cuatro meses para interpretar a la hermana de Jean Reno en una película francesa, y también rodé en español en Argentina. Pero aunque he trabajado en inglés en un drama para televisión, tuve que practicar el idioma —y montar a caballo— durante un par de meses".
Murino describe a Solange como una mujer muy moderna con poco gusto para los hombres. “Mi marido es Dimitrios, la mano derecha de Le Chiffre. Él es fuerte y rico y malo —una poderosa combinación que atrae a las mujeres. Cuando conoce a Bond, su marido acaba de ser muy grosero con ella frente a todo el casino. Decide divertirse un poco y devolvérsela, así que se va con Bond. No sabe quién es él. Sólo es un chico sexy que la invita a tomar una copa. Tienen un sexo fantástico, y luego él se va. Pero ella termina pagando un alto precio por divertirse".
Sobre el atractivo casi universal de Bond para las mujeres, Murino dice, “Siempre nos enamoramos del hombre imposible, del hombre que tienes una noche y que nunca vuelve. James es duro, peligroso, y elegante. Viaja por todo el mundo, pero nunca da su corazón, sólo su cuerpo. No debes enamorarte de él. Entre Bond y Solange la energía es puramente sexual —pura química”.
“Normalmente no encuentro muy cómodas las escenas de sexo”, añade la actriz. “Pero Daniel y Martin Campbell me lo pusieron muy fácil, y me sentí muy tranquila. Martin tiene mucha energía, y mucha autoridad. Puedes ver que le gusta hacer películas de acción, pero también es genial con las escenas íntimas".
Murino dice que estaba emocionada por trabajar con Judi Dench, aunque bajo extrañas circunstancias: “Sólo tuve una escena con Judi y para entonces ya estaba muerta. ¿Puedo seguir diciendo que he actuado con Judi Dench, aunque sólo estuviera haciéndome la muerta?”
La actriz americana nacida en Bosnia, Ivana Milicevic, cuyos numerosos créditos en cine y televisión incluyen "Mind of the Married Man" de HBO, Ojalá Fuera Cierto y Love Actually, interpreta a la mortal compañera de Le Chiffre, Valenka.
“Veía 007 cuando era una niña, y recuerdo estar aterrorizada con el personaje Tiburón en La Espía que me Amó”, dice Milicevic. “De repente ser adulta e interpretar a una villana en una película de Bond es fantástico”.
Aunque la mayoría de la considerable experiencia en la actuación de Milicevic ha sido en dramas y comedias, dice que se sintió como en casa en el rodaje de CASINO ROYALE. “De algún modo, es como estar trabajando en las películas independientes a la que estoy acostumbrada. Hablábamos de las escenas, ensayábamos, discutíamos los detalles y todos exponían ideas. Estaba impresionada de que éste fuera el modo en que Martin Campbell llevaba una película tan grande. Una película Bond parece una familia que sabe exactamente cómo sacar lo mejor de los otros. Te sientes cómoda viendo cómo todo el mundo está centrado en lo que quieren; es fantástico”.
“Espero que a todos los fans de Bond les encante CASINO ROYALE”, dice Milicevic, “pero también espero que la gente que nunca haya visto una película Bond la vea como una gran historia y un gran thriller”.
Sébastien Foucan (uno de los creadores y uno de los profesionales más importantes del arte del Parkour) interpreta a Mollaka, el creador de bombas sorprendentemente rápido y diestro al que Bond persigue por la Embajada de Nambutu. También conocido como “free running”, el Parkour llamó por primera vez la atención del público del Reino Unido en 2003, cuando la BBC emitió un anuncio en el que aparecía un hombre corriendo y saltando por encima de objetos con mucha prisa por llegar a casa a ver la televisión. Más tarde apareció en el thriller de acción policiaco francés futurista, Distrito 13, protagonizado por David Belle, amigo de la infancia de Foucan y uno de los creadores del Parkour.
Basado en la palabra francesa parcours, u obstáculo, Parkour enfatiza el uso de obstáculos en el entorno como accesorios que ayudan al corredor a moverse con rapidez por el terreno. “No sólo es correr y saltar”, dice Foucan. “Tiene que ver con adaptarte dentro del entorno para superar barreras a tu progreso físico. Trata del movimiento fluyendo en libertad. La habilidad de mi personaje es que puede moverse muy rápido para escapar de Bond, así que intentamos encontrar un modo de moverse rápida y eficazmente, más que hacer trucos de especialistas”.
Foucan, que a menudo pasa seis o siete horas practicando Parkour en un circuito especial en su ciudad natal en Francia, se adaptó con facilidad a los rigores del rodaje de CASINO ROYALE. Aún así apreció los consejos dramáticos que recibió de la estrella Daniel Craig. “Daniel me fue de mucha ayuda, dándome consejos sobre cómo actuar con cámaras. Aunque él no practica Parkour, es muy fuerte y le resulta fácil correr y perseguirme. Hemos pasado tres meses trabajando en esta secuencia que quizá esté en pantalla cinco minutos —pero espero que sean 5 minutos intensos, y que la gente los disfrute".
El Parkour se inspira en la acrobacia, el baile, las artes marciales y las formas de arte populares como el cine y el cómic, aunque también en antiguas escuelas de pensamiento asiáticas, dice Foucan. “Sin filosofía, la acción no significa nada. La vida está hecha de obstáculos y desafíos. Superarlos es progresar”.
Martin Campbell, cuyos créditos incluyen los éxitos de taquilla de acción, La Máscara del Zorro y La Leyenda del Zorro, además de GoldenEye, dice que estaba emocionado por asumir el mando de CASINO ROYALE por la transformación que sufre el personaje del agente secreto. “Esta es la primera misión 00 de Bond y tiene mucho que aprender. Al principio comete errores y es reprendido por M. Piensa más con el corazón que con la cabeza, y las cosas van mal. Pero al final de la película se está convirtiendo en el hombre que conocemos. Vemos a Bond enamorarse de Vesper, pero también se involucra en violencia realmente brutal. Esta película es más realista y más implicada emocionalmente que las anteriores”.
Aunque la novela de Ian Fleming en la que está basada la película se publicó por primera vez en 1953, la ambientación de la película es inconfundiblemente contemporánea. Aunque la trama se sigue centrando en el villano Le Chiffre que pierde el dinero de alguien en una conspiración aparentemente a prueba de tontos y organiza un torneo en el casino para intentar recuperar sus pérdidas, la película recupera referencias a la Guerra Fría, como la némesis de Bond, SMERSH, el grupo terrorista internacional más diabólico que ha habido nunca.
Otra actualización de la novela de Fleming es la partida que Bond y Le Chiffre juegan en el Casino Royale. En el libro, la partida es de Chemin de Fer, una variante del bacarrá. Para la película, la partida se cambió por una de Texas Hold’em, en parte por el reciente fenómeno mundial del poker, dice Wilson, pero también porque el poker es un juego de faroles y estrategia que ofrece más posibilidades dramáticas en pantalla.
Rodar el maratón de cartas de la película resultó ser incluso más duro que algunas de las espectaculares escenas de acción de CASINO ROYALE, dice Campbell. “Esto es lo más difícil que he rodado nunca —diez jugadores en torno a una mesa, jugando al Texas Hold'em, todos mirando sus cartas y a los demás. Mantener la tensión y la continuidad fue una pesadilla. De hecho, sería una buena prueba para los estudiantes de cine como ejercicio. Afortunadamente, el productor Michael G. Wilson es un genio del poker y muy bueno con los números. No podría haberlo hecho sin él".
Wilson describe CASINO ROYALE como la película que los productores originales de la franquicia, Albert R. “Cubby” Broccoli y Harry Saltzman siempre quisieron hacer, pero que no pudieron porque no disponían de los derechos. "Finalmente, en 2000, obtuvimos los derechos para hacer la película, y realizamos el guión", dice el productor. "Es la primera novela de 007 de Fleming, por lo que es un Bond clásico".
Wilson, que es el hijastro de Albert Broccoli y que ha producido y/o co escrito 11 películas de Bond, ha visto la serie de 007 evolucionar durante las cuatro décadas pasadas. “En los 70 las películas se hicieron más grandes y más fantásticas hasta que llegamos a Moonraker en 1979, que era en el espacio exterior. Luego lo volvimos a la Tierra en 1981 en Sólo para sus Ojos. Con Muere Otro Día en 2002 la tecnología empezó a inundar la historia y los personajes, así que nosotros hemos vuelto otra vez a la Tierra, con un Bond nuevo y más crudo, al que vemos adquirir su condición de 00 y encargarse de su primera misión para el MI6”.
Con CASINO ROYALE, dice Wilson, los cineastas querían llevar a Bond “de vuelta a lo básico”. “Necesitábamos volver a llenarnos de energía después de Muere Otro Día y, aunque sabíamos que teníamos un ganador garantizado si seguíamos por el mismo camino, hubiéramos perdido lo que creemos que es importante para la serie".
El productor elogia al director Campbell —con el que había colaborado previamente en el éxito de 1995, GoldenEye— por su talento para contar historias y su compromiso constante por la perfección. “Martin tiene una energía inagotable que impulsa a todos los demás. Espera el cien por cien del reparto y del equipo, dando vueltas por el escenario y preparando listas de tomas. Que ya haya hecho una película de Bond nos da a todos un método válido de trabajo.
Además de servir como productor y consultor de poker en CASINO ROYALE, Wilson también interpreta el papel de un jefe de policía montenegrino corrupto cuya ocupación finaliza bruscamente. “He aparecido en todas las películas desde La Espía que me Amó de una forma u otra —a veces sólo como una mano o una voz. Se ha convertido en una tradición. He sido sacerdote y científico, pero es la primera vez que soy policía”.
Aunque Bond no tiene artefactos de espía en CASINO ROYALE, con la excepción de su kit médico salvavidas radio controlado, pudo pisar el acelerador de dos Aston Martins. “Mostramos como adquirió el DB5, ganándoselo en una partida de poker a Dimitrios, y Aston construyó un nuevo coche para nosotros, el DBS, fabricado en un nuevo color, el Casino Ice. Es una auténtica máquina de carreras que el MI6 da a Bond para conducir en Montenegro”.
“CASINO ROYALE fue la primera novela de 007 de Ian Fleming, presentando a James Bond como un héroe duro aunque vulnerable con un estilo que ahora es el Bond clásico. Era la película que Cubby Broccoli y Harry Saltzman siempre quisieron hacer, pero no disponían de los derechos. Finalmente, en 2000, obtuvimos los derechos para hacer la película y realizamos el guión”.
Martin Campbell, que dirigió GoldenEye en 1995, vuelve a dirigir CASINO ROYALE. “Martin es un director que sabe cómo contar una historia. Trabajamos bien juntos en GoldenEye así que conoce a Bond y a nuestro equipo de producción. Fue una oportunidad fantástica de volverlo a tener trabajando con el nuevo Bond.
La nueva tarea para los productores Michael G. Wilson y Barbara Broccoli era encontrar al actor que interpretara a James Bond en la vigésimo primera aventura en pantalla de 007. Michael G. Wilson explica el proceso de casting. Barbara Broccoli dice: “En cuanto lo conocimos, Daniel Craig fue la elección obvia para James Bond. Es un actor que define a su generación de actores británicos. Es carismático, versátil y sexy. El papel es un gran desafío, pero nos ha demostrado que es un Bond increíble”. Michel G. Wilson añade: “En Daniel tenemos un Bond moderno, que tiene la autenticidad necesaria para redefinir este complejo personaje. Bond es un capitán, que estuvo en la marina, al que acaban de dar la extremadamente rara condición de doble 0 —la autoridad para tomar la decisión de matar por su cuenta. Daniel tiene mucha habilidad para articular las emociones conflictivas que siente Bond. Es un gran actor totalmente comprometido con el papel".
Los productores contrataron a la actriz francesa Eva Green como Vesper Lynd, la primera mujer de la que Bond se enamora realmente. Michael G. Wilson dice: “Eva Green es fantástica. Está destinada a ser una de las principales actrices internacionales de Francia. Vesper es la mujer más importante en la vida de Bond, y necesitábamos a alguien que tuviera todas las cualidades de Vesper —belleza, fuerza, misterio y algo de tristeza. Es igual a Bond. Es una buena persona que se encuentra en una situación insostenible”.
Judi Dench regresa como M. “Ha hecho suyo el papel, así que no podíamos imaginarnos a nadie más interpretando a M”, dice Michael G. Wilson.
La producción comenzó en Modrany y en los estudios Barrandov, en la República Checa, antes de trasladarse a las Bahamas. Wilson dice: “Es importante que una película de Bond tenga localizaciones glamourosas y exóticas. Tenemos una localización en las Bahamas en el Club One & Only en Paradise Island donde Bond encuentra a Dimitrios. Nuestro departamento artístico también transformó parte de las Bahamas en la isla africana de Madagascar, utilizando un motel en desuso como poblado de chabolas, y un complejo hotelero abandonado de Coral Harbor como una obra donde Bond persigue a Mollaka, interpretado por el free runner Sébastien Foucan. De hecho, el hotel abandonado es donde rodamos las habitaciones del hotel en Operación Trueno. Ahora es parte de una base militar. En La Espía que me Amó utilizamos la misma localización como plataforma de cámara y teníamos modelos y talleres".
En la novela de Fleming, en el Casino Royale se juega al Chemin de Fer. En la película, los productores cambiaron el juego por el poker Texas Hold'em, explica Michael G. Wilson, "Aunque tradicionalmente Bond ha jugado al Chemin de Fer, ese juego ya no es popular y hay muy pocas personas que lo entiendan, mientras que el poker ahora se reconoce en todo el mundo, con torneos por televisión y juegos online con mucha aceptación. El poker requiere faroleo y estrategia, lo que tiene más posibilidades dramáticas en pantalla que el 'Chimie'".
Al propio Wilson le encanta jugar al poker y se describe a si mismo como “un adicto al poker en recuperación”. Junto a los guionistas y Martin Campbell, diseñó y supervisó las partidas que se jugaron en el torneo del Casino Royale.
“El escenario del Casino Royale en la novela es el Royale-les-Eaux en Francia, pero la producción trasladó la localización a un pueblo no identificado en Montenegro. Necesitábamos algún sitio que pareciera estar fuera del alcance de las autoridades bancarias internacionales para que Le Chiffre se sintiera lo suficientemente seguro para salir de su escondite. Realmente rodamos todas estas escenas en Karlovy Vary, un pueblo balneario en la República Checa, que reunía todos nuestros requisitos".
La diseñadora de vestuario Lindy Hemming, veterana de 5 aventuras previas de James Bond, colaboró con el director Campbell y con Craig para conseguir el aspecto idóneo para el nuevo 007.
Además de tener en cuenta el deseo del director y de la estrella de tener un vestuario más realista y con menos estilo para Bond, Hemming dice que la ropa que lleva Craig a lo largo de la película refleja el arco de su personaje. "En el guión, Bond tiene que pasar por muchas experiencias sucias secretas. Al principio de la película está en una misión secreta, así que tiene que mezclarse con el fondo. El resultado es que no se parece en absoluto al Bond tradicional. Pero tan pronto va a las Bahamas, vemos como se pone más elegante. Se hace más elegante, y, cuando aparece en el Casino, lleva puesto su esmoquin, que es el aspecto típico de Bond. A medida que se va sintiendo cómodo con su nueva condición de 007, se va vistiendo con más estilo".
Hemming también prestó atención al estilo normal de vestir de Craig cuando diseñó la ropa de Bond. “A Daniel le interesa la ropa, y se viste realmente muy bien. Queríamos conseguir el aspecto clásico, pero que siguiera pareciendo real, no un disfraz. Por ejemplo, para el traje de etiqueta, le encantaba tener a Brioni, la empresa italiana de diseño que utilizamos en las últimas cuatro películas, porque conoce y le gusta su estilo. Pero, como el físico de Daniel es más musculoso, el traje de etiqueta tiene una nueva forma, así que parece más moderno con él. Ahora está de moda llevar traje, así que no da un aspecto anacrónico, y además a Daniel le gusta llevar ropa de confección”.
Una prenda que seguro llamará la atención es el traje de baño corto y ceñido que lleva Bond cuando sale del agua fuera de la casa en las Bahamas de Solange y Dimitrios. La escena rinde un homenaje desenfadado a momentos inolvidables de dos películas anteriores de Bond, explica Hemming, “Obviamente hemos hecho esa escena con cierta ironía, haciendo un paralelismo con las escenas de bikini de Ursula Andress y Halle Berry en James Bond contra el Dr. No y Muere Otro Día. Daniel lleva un pequeño traje de baño, que está ahora muy de moda, y es un aspecto más europeo que la ropa suelta que todo el mundo ha llevado durante años. Este bañador no le quedaría bien a todos los hombres, pero Daniel está fantástico, así que creo que a la gente le encantará".
Por supuesto, el público prestará al menos la misma atención al vestuario que adorna a los personajes femeninos en la película, y Lindy Hemming se ocupa de vestir a las actrices con el estilo glamoroso adecuado. "Me hubiera gustado diseñar todos los vestidos y haberlos hecho, pero físicamente es imposible. Así que pensé que necesitábamos diseñadores de alta costura para conseguir una ropa moderna”.
Sobre vestir a Vesper, la oficial del Tesoro que se convierte en el primer amor real de la vida de Bond, Hemming comenta, “Vestir a Eva es muy fácil. Tiene una figura fantástica y le encanta la ropa. Decidimos darle un aspecto un poco retro, con referencias a películas antiguas, especialmente en sus dos primeros trajes, que queríamos que recordaran a la gente el aspecto de Catherine Hepburn. Un traje es de Armani, y el otro lo diseñé yo. El diseñador italiano Roberto Cavalli fue de gran ayuda. Vimos su colección, de la que nos dio muchos trajes de noche, y hablamos sobre lo que queríamos para su primer vestido en el Casino. Roberto hizo el vestido de noche púrpura para nosotros muy rápido y tuve que mandar un ayudante a su fábrica para que se asegurara de que todo fuera según lo planeado y estuviera a tiempo".
“Y por supuesto tuvimos que hacer cinco”, continúa, “porque Vesper pasa por muchas situaciones físicas con el vestido. En el guión, Bond le compra ese vestido y se lo da cuando ella le da el esmoquin, así que el departamento artístico ha incluido una boutique Cavalli en el escenario del hotel para atarlo todo. Su otro traje del Casino, el vestido negro, lo hizo Versace para nosotros. Yo diseñé los trajes que lleva en Italia, en el sanatorio del lago Como, y el vestido rojo que lleva cuando Bond la sigue en Venecia. Nos aseguramos de que ninguno de los extras vistiera de rojo, para poder verla cuando Bond la vislumbra entre la multitud de Venecia. Es un pequeño homenaje a Amenaza en la Sombra”.
La otra conquista de Bond en la película es Solange, interpretada por la actriz italiana Caterina Murino. Hemming dice, “La primera vez la vemos en bikini, uno de La Perla, verde, que refleja el mar de las Bahamas donde monta a caballo por la orilla. Caterina es oscura y sensual y, en contraste con Vesper, tiene un aspecto duro y sexy. Su traje de noche es de la colección de la diseñadora inglesa Jenny Packham, que lo hizo para nosotros en color naranja. Tiene cordones en la espalda que quedan genial contra su piel desnuda cuando hace el amor con Bond con el vestido puesto”.
Ivana Milicevic, que interpreta a Valenka, la novia de Le Chiffre, estaba vestida casi por completo con ropa de Roberto Cavalli, según Hemming. “En contraste con las otras mujeres, ella es rubia y su personaje es tenso —la novia de un villano y posiblemente una asesina, con aspecto de modelo y mucha confianza. Viste ropa que yo describo como casi sin ropa. Empieza con un bonito traje de baño azul de Versace, bajo el agua entre los peces y el coral, y siempre lleva ropa que casi se le está cayendo, con colores brillantes, que enfatizan su elegancia”.
Rompiendo con la tradición de los flamantes malos de Bond como el Dr. No y Blofeld, Martin Campbell decretó que los malos de Bond en CASINO ROYALE no debían parecer villanos obvios. "Nada de hombres con gatos ni que llevan pantalones bombachos de montar", dice Hemming. "Le Chiffre es un hombre amenazador que vive en un mundo nebuloso. No es ostentoso, sino reservado. No es un hombre interesado en la ropa, pero lo que lleva es caro y lujoso. Su traje de etiqueta de Brioni es de terciopelo, para enfatizar su riqueza”.
El resto de los jugadores de poker están vestidos para mostrar la idea de que el Casino Royale es un palacio de juego de “nuevos ricos”, explica Hemming. “Brioni se ofreció para hacer los trajes de los hombres de la mesa del casino para la gran partida. Infante, el dictador africano, lleva una versión africana de un traje de etiqueta para jugar, el ruso tiene un collar de visón, y el argentino lleva un traje con hilos de oro auténticos. Incluso Veruschka, que interpreta a la heredera alemana, va vestida de Brioni, ya que inauguraron una nueva compañía de ropa femenina este año”.
Hemming dice que uno de los mayores desafíos del departamento de vestuario fue vestir a cientos de extras como si vivieran en una localización lejos del lugar donde realmente tenía lugar el rodaje. Por ejemplo, la exhibición de Gunther von Hagens’ Body Worlds en el Miami Science Center se rodó en un mausoleo en Praga en febrero. “Los extras llegaron con botas de piel y grandes parkas. Tuvimos que desnudarlos y ponerles pantalones cortos, sandalias y camisetas para que parecieran turistas de Miami. Pensaron que los estábamos torturando. Luego rodamos un poblado de chabolas de Madagascar en las Bahamas. Aunque compramos toda la ropa y los zapatos nuevos, había que estropearlos para que pareciera que estaban quemados por el sol, sucios y polvorientos, y los extras debían parecer habitantes de una isla africana, no los de la amistosa isla americana en la que viven. Esa es la magia de las películas de Bond —transformar un sitio en cualquier otro. Parece que hacemos eso todos los días".
El diseñador de producción Peter Lamont no es un novato de la franquicia 007, ya que ha trabajado en 18 películas de Bond previas en papeles diversos. Para CASINO ROYALE supervisó un departamento artístico que se extendía por cuatro países —Reino Unido, República Checa, Italia y las Bahamas— y la construcción de unos 40 escenarios. Obviamente, Lamont cita la geografía como su mayor desafío logístico. “Los estudios Barrandov en Praga fueron una buena base de operaciones, con un gran equipo de trabajo y excelentes estudios de sonido, pero teníamos que mantener a Martin informado sobre el resto de escenarios de todo el mundo”.
El escenario más difícil de crear, dice Lamont, fue el interior de la casa veneciana, donde Bond sigue a Vesper y a Gettler, y “tira literalmente la casa abajo” intentando rescatar a Vesper. Mientras que el interior de la casa y la plaza que lleva a ella se construyeron en el estudio 007 de los Pinewood Studios, el exterior de la casa se rodó en Venecia, en el Gran Canal frente al Mercado Rialto. Aunque convencimos a las autoridades venecianas para que permitieran a la producción introducir tubos de compresión en el canal para simular los chorros de agua que se producen cuando se hunde la casa y para detener el tráfico del canal durante cortos intervalos de tiempo, su generosidad no nos permitió que destruyéramos uno de sus grandes palacios y lo hundiéramos en el canal. En su lugar, se construyó un modelo de la casa hundida en el Tanque Paddock en Pinewood.
“Durante el proceso de construcción en Pinewood, todo resultó más complicado, porque se tomó la decisión de que la casa no sólo se hundiría verticalmente, sino que necesitaría otro eje que moviera el edificio de lado a lado cuando se hundía. Chris Corbould y su equipo de efectos especiales construyó una plataforma fantástica para nosotros”.
Otros escenarios también eran combinaciones de escenarios interiores construidos en una localización y localizaciones exteriores en otro país. La primera escena que se rodó, la persecución en la Embajada de Nambutu, estaba en un escenario de un estudio de Modrany, a las afueras de Praga. "Era complicado —Bond se mueve por toda la embajada persiguiendo y capturando a Mollaka— corriendo por los pasillos, por las oficinas y saltando por una ventana del complejo escapando de una gran explosión. El principio de esa escena se rodó más tarde en las Bahamas, donde sigue a Mollaka a la embajada desde una obra”.
Otro escenario múltiple fue el del propio Casino Royale. Situado según el guión en Montenegro, la producción buscó en Trieste y luego por la costa de Croacia. “Encontramos los anchos bulevares flanqueados de árboles que queríamos, pero allí ya no había grandes hoteles, y necesitábamos edificios imponentes para los exteriores del Casino y del Hotel Splendide”, dice Lamont. “Karlovy Vary fue el primer lugar que vimos en la República Checa y es donde acabamos rodando el exterior y el vestíbulo del Hotel Splendide, y el exterior del Casino Royale y la sala pública de juego, con el Salon Privé y las habitaciones del hotel se construyeron en los estudios Barrandov”.
La producción transformó un balneario abandonado a finales del siglo pasado en el Casino Royale. Lazne tenía todos los accesorios de balneario inutilizados desde hace muchos años, y ha sido utilizado antes en cine, aunque estaba en mal estado. Trabajamos con la gente de conservación de allí para restaurar las escaleras y las estatuas del edificio. Les dijimos lo que queríamos y les pagamos por hacer el trabajo, así que dejamos el edificio en mejor estado que el que ha tenido durante años”. El Grand Hotel Pupp, un monumento local, se convirtió en el Hotel Splendide con cambios de señales y la adición de una cubierta transparente y algunas plantas exquisitas.
Rodar en Venecia presentaba sus propios problemas, y el menor de ellos no era el hecho de que los legendarios canales de la ciudad obligaban a que todo debiera ser trasladado en barca o a pie. Afortunadamente, sólo había que construir un escenario en la antigua ciudad italiana. "En la Plaza de San Marcos (Piazza San Marco), nos permitieron utilizar un edificio vacío como el banco donde Bond busca a Vesper. Por supuesto, es uno de los destinos de todo el mundo más frecuentados por turistas, y tan pronto como habíamos completado el trabajo y abierto la puerta, nos vimos inundados por turistas intentando cambiar dinero. Esto también nos pasó en el aeropuerto de Praga, donde estábamos rodando los interiores del aeropuerto de Miami. Colocamos una cabina de cambio de dinero, y teníamos muchos clientes potenciales, algunos de los cuales no entendían por qué no teníamos dinero para ellos”.
Un desafío de otro tipo fue diseñar el nuevo avión prototipo que Le Chiffre planea explotar para poder hacer una fortuna en la Bolsa. Lamont y su equipo visitaron a fabricantes de aviones pero dice que la producción no pudo basarse en un avión real. “Guardaban sus nuevos modelos a buen recaudo y probablemente no querían estar asociados con un argumento como éste”, dice. “Así que tuvimos que sacar un diseño original”.
Se localizó un viejo 747 en el aeródromo Dunsfold en Surrey, donde la producción rodó las escenas de persecución por las pistas del aeropuerto de Miami con Bond y Carlos. “El avión no tenía motores, pero estaba en bastante buenas condiciones, así pudimos utilizar el casco del 747, lo que nos ahorró el gran gasto de construir algo de esa envergadura. Miré muchas referencias de construcción de aviones y decidí que nuestro Skyfleet debe parecerse al B52, con pares de motores en tándem, y el perfil de la cabina de mando modificado. No sé si mi diseño volaría, ¡pero los B52 lo conseguían!"
Cuando le piden que elija su favorito entre los muchos escenarios y localizaciones, Lamont cita la suite doble de Bond y Vesper en el Hotel Splendide, que se construyó en los estudios Barrandov. "El desafío era ajustar las habitaciones a la realidad del Grand Hotel Pupp en Karlovy Vary, que es un hotel muy clásico de su tipo, e incluir dos baños para las escenas donde Bond se limpia después de la pelea, y consuela a Vesper en la ducha”.
Chris Corbould, supervisor de efectos especiales y efectos de miniaturas, que hace su décimo primera aparición en una película de Bond en CASINO ROYALE, se alegró de que la intención de los productores fuera volver a un estilo de hacer películas más realista y con menos efectos digitales.
“Soy un apasionado de los efectos especiales y peleo duro para conseguir que algo sea real”, dice. “Obviamente, si hay preocupaciones de seguridad o de presupuesto entonces puedo dar marcha atrás y admitir la derrota. Las imágenes generadas por ordenador son una gran herramienta y pueden ser muy útiles, especialmente si se mezclan perfectamente con la realidad para conseguir una buena actuación. Pero si un efecto se puede hacer de forma real, es la mejor forma de actuar”.
Los tres mayores desafíos de Corbould en la película eran completamente diferentes entre si y tuvieron lugar en localizaciones muy distintas: la casa veneciana que se hunde, con escenas en Venecia en el Gran Canal y en Pinewood en el Tanque Paddock y el estudio 007; la secuencia de la persecución por las pistas del Aeropuerto Internacional de Miami, donde Bond persigue a un terrorista que trata de volar un nuevo avión prototipo; y Bond persiguiendo a Mollaka en una obra de Madagascar.
Al principio del programa estaban las escenas de la obra de Madagascar, rodadas en una localización de las Bahamas en un hotel en ruinas, que el departamento artístico había reconvertido en un edifico en construcción. En la escena, Bond se monta en una excavadora de 18 toneladas y conduce a casi 60 km/h hacia el edificio. Golpea el lateral de un camión, destruye una cabaña y luego se tira en un zócalo de hormigón sobre el que Mollaka está corriendo, con la cuchara de la excavadora mordiendo el hormigón.
“Construimos un modelo y presentamos dos o tres formas en la que la plataforma podía sacar razonablemente el hormigón, incluyendo el pilar de abajo. Martin Campbell prefirió el modo directo, con la cuchara directamente sobre el hormigón. Hicimos un par de pruebas, y durante la toma fue mejor de lo que había esperado. El hormigón se onduló alrededor de la cuchara y salió como una ola".
En el Aeródromo Dunsfold en Surrey, la primera y la segunda unidad pasaron un total de 10 semanas rodando la secuencia donde Bond persigue a un segundo terrorista por un edificio del aeropuerto de Miami y por las pistas. “Bond persigue a Carlos, que conduce un camión cisterna de petróleo por el aeródromo de Miami en hora punta, con mucho tráfico en el camino”, explica Corbould. “Bond salta al camión cisterna y, mientras Carlos trata de sacudírselo, se golpea con todo lo que tiene en su camino —destrozando buses elásticos, coches de policía y carros de equipaje— ¡es una carnicería! Había tenido experiencia con camiones cisterna antes en Licencia para Matar, y son fantásticos trabajando con todo ese tonelaje saltando por ahí. Y, obviamente queríamos esforzarnos para hacer cosas más espectaculares que la última vez, así que trucamos los camiones cisterna para conseguir colisiones a gran velocidad".
Corbould describe el inmenso escenario de la casa veneciana que se hunde en el clímax de acción de CASINO ROYALE como la mayor plataforma que se ha construido nunca en una película de Bond o en cualquier otra. La escena implica a Bond persiguiendo a Vesper y a Gettler en una casa veneciana que están renovando y que está sujeta por globos hinchables. Cuando los persigue, unos disparos pinchan los globos y empiezan a desinflarse, provocando que las paredes se caigan. Finalmente, todo el edificio se hunde en el Gran Canal.
Trabajando en el tanque del estudio 007 de Pinewood, la producción construyó una plaza veneciana, y el interior de una casa en ruinas de tres plantas. “La plataforma era inmensa —90 toneladas, entre los aparatos electrónicos y los hidráulicos. Estaba ansioso por conseguir un movimiento realmente rápido, para vender el hecho de que la casa se estaba hundiendo. Las válvulas hidráulicas estaban controladas por ordenador porque había mucho movimiento en el sistema —se movía arriba y abajo y se inclinaba sobre dos ejes. Hubiera sido fácil que se cayera dentro del tanque o golpear el techo, así que necesitábamos tener mucha seguridad".
Al mismo tiempo, la plataforma podía sumergirse en 6 metros de agua, lo que significaba que alguna salía hacia arriba a borbotones, así que Corbould terminó pasando mucho tiempo en traje de neopreno. “Calculo que pasé unas ocho horas al día en el agua en ese escenario, de las cuales unas dos las pasé dentro del agua, arreglando problemas. Teníamos grandes bancos de compresores fuera de los tanques empujando el agua hacia arriba mientras la casa se derrumba, así que todo eso debía mantener un orden de trabajo. A medida que progresaba el rodaje y la casa se hundía, escombros y polvo empezaron a caer en el agua, así que terminamos haciéndolo a ciegas”.
El equipo de efectos también creó un modelo exterior, construido a escala un tercio, para rodar el derrumbe del edificio en el canal veneciano. El mismo sistema de ordenadores controló la hidráulica del modelo para que Corbould y sus socios pudieran replicar exactamente el movimiento del escenario interior.
“Definitivamente hubo una curva de aprendizaje", recuerda Corbould. "Era la mayor plataforma que habíamos unido nunca el equipo y yo, y también era un escenario muy complicado. Recuerdo cuando empezamos en la película y dijeron: 'No habrá aparatos ni chismes’, y luego nos lanzaron esto. Aunque, al final, creo que al público le gustar ver a alguien asumiendo riesgos. Más que ver lo que saben que es una pantalla azul, aprecian el valor y el esfuerzo que suponen las cosas reales. Creo que nos dirigimos a un renacimiento de los efectos especiales frente a los efectos visuales”.
Bond llega a Paradise Island, en las Bahamas en hidroavión, y más tarde conduce por una carretera de la costa hasta el Club One & Only Ocean, donde finalmente se encuentra con Dimitrios y su hermosa mujer Solange. El Albany Estate, en la costa oeste de New Providence Island sirvió como la mansión frente a la playa de Dimitrios, donde Bond sale del mar para ver a Solange cabalgando en su caballo por la arena. Un hotel abandonado y su terreno en Coral Harbor en New Providence Island, sirvió de poblado de chabolas en la isla africana de Madagascar donde Bond ve a Mollaka durante la lucha entre la serpiente y la mangosta. Un hotel abandonado y en ruinas en la misma área se utilizó como una obra donde Bond persigue a Mollaka.
Muchos interiores —incluyendo el Salon Privé del Casino Royale, el complejo de la Embajada de Nambutu, el interior del yate de Le Chiffre y el interior del sanatorio donde se recupera Bond— se filmaron en estudios de Praga, en Barrandov y Modrany.
La propia ciudad se ve en la secuencia anterior al título cuando Dryden llega al Danube House, un edificio de oficinas a orillas del Vltava, antes de enfrentarse a Bond. Otras localizaciones de Praga incluyen la cima del monumento Vitkov, un mausoleo de mármol que se utilizó como el interior de la exhibición Miami Body Worlds. El aeropuerto de Praga hizo las veces del Aeropuerto Internacional de Miami para las escenas en las que Bond sigue a Carlos a través de la terminal y de las pistas.
La biblioteca de 800 años de antigüedad del Monasterio Strahov se utilizó como el interior de la Cámara de los Comunes, y el Museo Nacional neorrenacentista de Wenceslas Square se transformó en la recepción y las escaleras del Grand Venetian Hotel, donde Bond y Vesper disfrutan de un descanso romántico después de una terrible experiencia.
La ciudad balneario de Karlovy Vary, donde los visitantes llevan tomando las aguas reconstituyentes desde el siglo XIV, se utilizó como el pueblo montenegrino donde se ubica el Casino Royale. El mundialmente famoso Grand Hotel Pupp se transformó en el Hotel Splendide, donde están Bond y Vesper durante el torneo de poker. El Lazne, un imponente aunque abandonado balneario de finales del siglo pasado pasó por la entrada y la sala pública del Casino Royale. En la misma área de la República Checa, la producción rodó a Bond y a Vesper llegando en el Aston Martin DBS para reunirse con Mathis en la pintoresca plaza del pueblo. El interior de un hospital cerca de Plana sirvió para la escena de la emergencia médica de Bond después de que Le Chiffre lo torturara.
Villa La Gaeta, una bonita residencia privada a orillas del lago, se utilizó para la escena en la que Bond se enfrenta a Mr. White en su casa. El terreno de la espectacular Villa del Balbianello, en la orilla oeste del Lago Como, se convirtió en el sanatorio donde Bond se recupera de su horrible experiencia en manos de Le Chiffre.
La producción pudo rodar en muchas de las calles y callejones de Venecia, incluida la mundialmente famosa Plaza de San Marcos. Se le concedió un permiso especial para que el yate de Bond y Vesper (el Spirit 54) navegara por el Gran Canal entre la Academia y los puentes de Rialto, la primera vez que un yate ha navegado por el Gran Canal en muchos años. La casa que se viene abajo, donde Bond persigue a Vesper y a su raptor, estaba situada frente al mercado de verduras en Rialto, y Bond echa amarras fuera del lujoso Hotel Cipriani en Guidecca.
El aeródromo Dunsfold, cerca de Guildford en Surrey, fue el escenario de la mayoría de las escenas exteriores del Aeropuerto Internacional de Miami. Esta es la localización donde Alexander Witt y la segunda unidad filmaron muchas tomas de acción en las que Bond frustra el intento terrorista de volar un avión prototipo de pasajeros.
El Parque Negro se utilizó para rodar el campamento rebelde en Uganda donde Mr. White presenta a Le Chiffre a Steven Obanno (para desconcierto de los muchos que regularmente pasean a su perro por el parque nacional cerca de los Pinewood Studios). Un terreno de juego en Eaton se transformó en el campo de críquet que se ve en la secuencia anterior al título.
El estudio 007 de los Pinewood Studios albergó el espectacular artilugio de ingeniería que fue el interior de la casa que se hunde en Venecia, donde se rodaron las escenas climáticas de acción, incluyendo el enfrentamiento sangriento entre Bond y Gettler y sus secuaces. Además, se construyó una plaza veneciana a escala completa para la conclusión de la escena, donde Bond intenta rescatar a Vesper. Se usaron otros estudios de Pinewood para las maquetas y las tomas con pantalla verde.
Imágenes y notas de cómo se hizo "Casino Royale" - Copyright © 2006 Eon Productions. Distribuida en España por Sony Pictures Releasing de España. Todos los derechos reservados.
Otras películas del reparto:
Daniel Craig ("Infamous", "Munich", "Fateless", "The jacket", "Layer cake: Crimen organizado", "El intruso", "Sylvia", "The mother", "Camino a la perdición", "Lara Croft: Tomb raider", "Some voices"),
Eva Green ("El reino de los cielos", "Arsène Lupin", "Soñadores"), Mads Mikkelsen ("Después de la boda", "El rey Arturo", "Torremolinos 73", "Wilbur se quiere suicidar", "Te quiero para siempre", "Dina"),
Judi Dench ("Pride & prejudice [Orgullo y prejuicio]", "Mrs. Henderson presenta", "La última primavera", "Las crónicas de Riddick", "Muere otro día", "La importancia de llamarse Ernesto", "Atando cabos", "Iris", "Chocolat", "El mundo nunca es suficiente"),
Jeffrey Wright ("La joven del agua", "Syriana", "Flores rotas", "El mensajero del miedo", "D-Tox", "Ali", "Shaft. The return", "Asesinato en Suburbia", "Hamlet", "Cabalga con el diablo"),
Giancarlo Giannini("Tirante El Blanco", "El fuego de la venganza", "El corazón ausente", "Darkness", "Hannibal", "Una noche con Sabrina Love", "La cena")
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